Hola a todos este es mi microrrelato para la propuesta de este jueves : Nubes.
Mi historia se basa en la mitología eslava, sobre las Willis, me inspiré en el Ballet Giselle que vi la semana pasada y que justamente habla de esta leyenda y la nube me recordó a un alma errante justamente, espero que les guste.
Elegí esta imagen que tome hace un tiempo en el campo, pues esa nube solitaria, etérea me recuerda a un ángel o un alma desplazándose en el cielo.
Espíritu del cielo. (Por Patricia F.)
- ¡Mira que extraña esa nube solitaria que surca el cielo! Dijo María a su madre mientras regresaban del mercado.
Su madre sintió un escalofrío, realmente era extraña, parecía un alma solitaria perdida en el azul profundo del cielo.
Existía en el lugar una leyenda que hablaba de las Willis, seres espirituales que suelen habitar los bosques y que tienen una cierta semejanza con hadas y elfos, esos seres según cuentan, han sido jóvenes que fueron traicionadas antes de casarse y murieron por amor transformándose en Willis, creadoras del bosque del Entremundos, que se vengaban de los jóvenes que iban a implorar perdón.
Pensando en ello, Ana la madre de María, volvió a sentir escalofríos y angustia, no sabía el motivo, pero se encontraba inquieta.
Esa extraña nube en el cielo diurno daba la sensación de estar perdida o buscando algo o a alguien.
Lo cierto es que Ana siguió camino a su casa mientras María se apartó del sendero para ir a buscar moras al prado, allí la esperaba Juan, su amor secreto.
Pero este no sería un encuentro como otros, Juan había decidido marcharse y comenzar una nueva vida, lejos del pueblo y María no se hallaba dentro de sus planes, así que se despidió de ella, rompiendo su corazón.
Ella, no entendía qué pasaba ni porqué Juan la había abandonado, solo sentía dolor en su corazón, hasta el punto tal que éste se rompió en mil pedazos, como un cristal, dejando a María sin vida.
Blud, la nube errante, la estaba esperando. Ana no se equivocó al sentir esa angustia.
Su amada hija ahora formaba parte de esos seres con el corazón destrozado, viviendo el eterno sueño de la danza de los bosques y los cielos, buscando almas atormentadas como la de ella a causa de los amantes que las olvidaron sin más.
Volvemos a la nube y el presagio que sacudió a la madre. Un relato bien trazado con un final triste pero muy bien traído. Abrazos
ResponderBorrarMuchas gracias Ester, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
las nubes son fuente inagotable de nuestra inventiva.
ResponderBorrarBesos
Muchas gracias Tracy. un abrazo
BorrarPATRICIA F.
Qué tierna y linda historia nos dejas. Hay que ver lo que desencadena una nube, y esos espíritus que tal vez nos los veamos, pero que en mi interior me dicen que los hay.
ResponderBorrarMuy bonito, de relato.
Un besote grande.
Muchas gracias Campirela, me alegra mucho que te haya gustado, un abrazo.
BorrarPATRICIA F..
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ResponderBorrar" No todas las nubes son rosas..."
Borrarnubes plasmadas en un poema que nunca fue... besos
ResponderBorrarHola Gustab, elimine tu comentario anterior puesto que como bien te aclaró Rosana, nosotras en nuestro blog no publicamos ni compartimos páginas con contenido para adultos, ya que a nuestro blog pueden tener acceso menores de edad, por favor lee el apartado en la parte superior izquierda del blog.
BorrarSin dudas que si publicas contenido apto para todo el mundo en un blog nuevo, estaremos encantadas de compartir tus textos.
Saludos.
PATRICIA F.
" No todas las nubes son rosas...", besos.
BorrarHermoso relato lleno de magia, me encanta la idea de que el cielo sea otro plano en donde vagan las almas y que nosotros podamos verlas vagar, es una forma de tener esperanzas para poder seguir viendo el plano terrenal. Muy, muy lindo Patry
ResponderBorrarRosana
Hola Ro, muchas gracias, por todo, siempre tus palabras me alientan a seguir, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Microrrelato tan bien construido como concebido. La tenés clara, Patricia. Sabés qué y cómo comunicarlo.
ResponderBorrarAbrazo admirado una vez más.
Muchísimas gracias amigo, me alientan a seguir tus palabras, un abrazo grande
BorrarPATRICIA F.
Las nubes adoptan tantas formas diferentes, que bien podrían ser Willis. Preciosos relato.
ResponderBorrarM. Cristina
Muchas gracias M. Cristina por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Que bella es tu inspiracion, Patri! esas nubes espectrales y errantes ay, que hermosura de imagen, tan inestables y eternas al mismo tiempo. Seran almas errantes?? a veces imagino que si.
ResponderBorrarQue buena historia, es como una danza triste entre la vida y la leyenda y te felicito por la creatividad con la que nos deleitas en todas tus publicaciones.
Besote, feliz semana!
Muchas gracias bella Hada de las Rosas por tus cálidas palabras, me gusta observar las nubes e imaginar que con sus formas encierran personajes o historias.
BorrarMe alegra que te guste mi historia y fotografía.
Un abrazo grande.
PATRICIA F.
Buen relato Patricia, qué bonita idea esa de que las nubes estén habitadas por otros seres! Un abrazo!
ResponderBorrarMuchas gracias Lady-p, qué bueno que te guste mi historia, un abrazo
BorrarPATRICIA F.
Una propuesta interesante, ahora entiendo porqué siempre veo figuras en las nubes, claro, es que son personas, animales... seres :)
ResponderBorrarHola Beauséant, solo hay que dejar volar la imaginación.
BorrarMuchas gracias por tus palabras, saludos.
PATRICIA F.
Que bello y triste relato, nubes con una carga de misterio y melancolía... Pobre. Maria y pobre Ana, ambas con el corazón roto, la vida a veces se torna turbulenta en el cielo! Besos por ahí!
ResponderBorrarHola Mari, muchas gracias por tus palabras, un abrazo grande.
BorrarPATRICIA F.
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ResponderBorrarQue tengas un excelente comienzo de noviembre, abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Hola Patricia, qué triste historia a causa de Juan que había decidido marcharse sin ella. La nube transportaba la carga y tristeza que la madre debería soportar. Un abrazo
ResponderBorrarMuchas gracias Nuria, así cuenta la leyenda.
BorrarEspero que te encuentres mejor, un abrazo.
PATRICIA F.
Es verdad parece un alma, tiene una forma extraña, y es que las nubes son tan distintas unas de otras, que al mirarlas podemos imaginar mil historias.
ResponderBorrarMuy bonito tu relato, Patricia.
Un abrazo.
Hola María, muchas gracias por tus palabras, me encanta observar y fotografiar nubes.
BorrarUn abrazo grande.
PATRICIA F.
Triste historia de corazones destrozados. Un abrazo, Patricia
ResponderBorrarMuchas gracias Mónica, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.