Reto de los Jueves.
María José Moreno en su blog: Lugar de encuentro, nos propone esta semana escribir, sobre "objetos con memoria".
Con este reto vuelvo al ruedo, me ha costado recuperar la inspiración, me he dedicado a otra de mis pasiones que son las manualidades, trabajos en papel, bordado y costura, mientras las letras huían de mi cerebro, dando espacio a otro tipo de creatividad.
Debo decir que mi inspiración no ha sido un objeto en sí, sino una planta de plumerillo. (más abajo adjunto fotos, para que la conozcan), objetos tengo muchos y con bellos recuerdos todos, pero volví rebelde y en lugar de un objeto inanimado elegí un ser vivo.
Aquí les dejo algunas fotos de la planta, flores en primer plano y el escurridizo colibrí que siempre la visita.
Colibrí visitando el plumerillo, alimentándose de su néctar
Simplemente, no soy un objeto... (Por Patricia F.).
No soy un objeto, aunque algunos me consideren así, “objeto decorativo”, soy un ser vivo que respiro, existo y si no me aman y cuidan me muero.
Yo sé que ella lo sabe, por eso me riega y abona, sonríe y se alegra con cada flor que le regalo y le duele el alma cuando tiene que podarme.
Sé que para ella soy algo más que una planta que vive en su jardín, me considera de alguna manera un lazo entre ella y su madre, porque fue su madre quién me dio vida desde un gajo que logró hacer brotar de su propia planta. Si, soy hija como lo es ella y la acompaño desde que su madre voló a otra dimensión como lo hizo la mía, porque un día mi madre también murió cuando aquellas amorosas manos ya no pudieron cuidarla.
Cuando estallo de flores, ella sonríe porque sabe que su madre está feliz en algún lugar, me habla agradecida y mira al cielo; pero yo sé que lo que más la conmueve es cuando el colibrí me visita, ese pequeñín lo hace varias veces en el día, según las creencias populares, los colibríes traen mensaje de amor de personas que ya no están en este plano y ella presiente esos mensajes.
Recuerdo una tarde de verano en que ella regaba el jardín, el pequeño colibrí se posó en una de mis ramas a centímetros de su cara, ella se quedó inmóvil observándolo mientras lágrimas de emoción rodaron por sus mejillas, en ese instante ella sintió que su madre estaba allí.
Lo sé, porque lo vi, simplemente no soy un objeto... soy un ser vivo que siente y entrega amor.
Un tema musical que me encanta, es el recuerdo.