Esta semana participo de nuestra propuesta: "Detrás de la reja", es una historia que escribí hace un par de meses inspirada en la fotografía y que adapté al desafío, para no superar las 350 palabras.
La reja. (Por Patricia F.)
Mientras avanzo, el bosque me muestra sus secretos y
los senderos cada vez más sinuosos entre los árboles,
dejan espacios abiertos al sol, entre ellos las flores, los inmensos eucaliptus, los álamos todos añosos, muy añosos me hacen preguntar quién los habrá plantado allí. Me conducen hasta ese lugar, a ese claro, de repente se presenta ante mí, ella... inmensa, erguida sobre sus hierros, una reja custodiando una ventana, sobre los restos de una pared, cubiertos por una vistosa enredadera que transformó el verde de sus hojas en una colorida paleta de pintor fusionando rojos, morados, naranjas, amarillos.
A su izquierda los restos de lo una escalera
conduciendo a lo que seguramente fue la entrada del
recinto, casi devorado por el paso del tiempo.
Subí lentamente las deterioradas escaleras y me asomé
al derruido interior con mucha curiosidad, vaya a
saber a quién perteneció lo que aparentemente fue
una gran casa y qué haría allí solitaria, nunca había
escuchado de ella.
Debo reconocer que mi curiosidad era poderosa, seguí
recorriendo la estancia, hasta que una sensación, un
escalofrío me cubrió entera, sentí una presencia
extraña, algo o alguien me observaba.
Sobre un viejo hogar a leña había una fotografía,
bellamente enmarcada y curiosamente intacta, como si
el tiempo y sus inclemencias la hubiesen respetado por
algún motivo, me acerqué un poco más para mirarla,
era bella, realmente una hermosa mujer que me
observaba como ojos melancólicos desde esa imagen
color sepia, sentí algo de calor, acerqué mis manos a
la chimenea y los ladrillos estaban calientes, los leños
semi quemados también transmitían calor, algo
extraño sucedía, ¿realmente estaba sola? no estoy
segura, el lugar se volvió más oscuro y una fuerte
corriente de aire me atravesó entera, entonces corrí
hacia afuera, me alejé unos pasos, el calor del sol, su
luminosidad y los colores me devolvieron la
tranquilidad, me di vuelta, observé la reja, tomé una foto de ella y su marco de hojas otoñales.
Regresé sobre mis pasos por el sendero.
Al llegar a casa observé las fotografías,
algo inquietante y oscuro me observaba detrás
de la reja...