jueves, 16 de julio de 2026

Bienvenida Clara (por Rosana)



Para participar del reto de este jueves, decidí darle continuidad al relato de Mateo, o mejor dicho, de presentarles a su vecina Clara. Vuelvo a colocar los párrafos con los que construimos la propuesta.




"El despertador de Mateo no emite un pitido estridente; es un tintineo suave de campanas que comparte con el resto de la casa. A las 6:00 a.m., sus pasos por el pasillo de madera son casi felinos, un baile aprendido para no despertar a los vecinos del piso inferior.

Su cocina huele a café recién molido, pero siempre prepara una cafetera de seis tazas, aunque él solo toma una. Sabe que, dos pisos más arriba, la señora Clara agradecerá el termo caliente que dejará en su pomo de la puerta antes de salir a trabajar, junto con el periódico del día que él mismo sube desde el vestíbulo."


Bienvenida Clara (por Rosana)


La señora Clara salió esa mañana decidida a tomar el periódico que Mateo le dejaba amablemente, lo usaba cada día para realizar construcciones que la entretenían durante la tarde, estaba  deseosa también de saborear el humeante café que su vecino le proveía diariamente. Abrió la puerta y estiró la mano sin fijarse y rozó con su  palma  el lomo de Federico, el gato de todos y de nadie al mismo tiempo. Se sobresaltó, su pelaje, en lugar de resultarle placentero le advirtió que algo no estaba bien, notó que Federico tenía la columna encurvada como si estuviese agazapado.  Mateo no fallaba, no se lo permitía.
Clara intentó llamar a su vecina y el grito ahogado le quedó en medio de la garganta. Supo que Federico había aprovechado y se había metido en su living y se entrecruzaba por sus piernas dando pequeños maullidos, tristes maullidos que angustiaban a Clara mucho más. 
- No debería haberme acostumbrado a esta rutina . pensó, pero ya hacía más de cinco años que el ritual se cumplía de lunes a lunes y ahora tenía que resolver el acertijo al que se había visto expuesta.
Federico la fue conduciendo hacia la puerta nuevamente y al cruzarla el maullido aumentó el volumen. Eran las 10 de la mañana, casi todos sus vecinos estarían trabajando a esa hora, cuestión que a nadie le resultó extraño el insistente modo de comunicarse del gato. ¿Tendría hambre? ¿Eso tampoco había hecho Mateo? La cosa se iba poniendo densa y Clara decidió seguirlo. Tanteó por el pasillo hasta encontrar la escalera y pensó que si él cada día pensaba en cómo prestarle semejante servicio, valía la pena intentar bajar las escaleras aunque el costo fuera salir rodando. Lo cierto es que Federico, con una astucia superior a un súper héroe fue esperándola en cada escalón durante los dos pisos que tuvieron que descender hasta llegar al departamento del viejo amigo.
Al llegar, se topó con un bulto enorme, se agachó, tocó el piso y el aroma a café comenzó a subirle por las fosas nasales. Desesperada comenzó a samarrear el bulto que supo que sería el cuerpo de Mateo. Puso tanto énfasis en su alocado intento por escuchar su voz que logró que el hombre volviera del desmayo que había tenido. Cuando Mateo abrió los ojos no pudo creer: - Clara ¿has recuperado la vista? . balbuceó mientras abría los ojos como enormes monedas
- No, no fui yo quien te salvó Mateo, fue Federico, me llenó de coraje al ver que no llegabas. Gracias a él sé que puedo bajar y subir las escaleras y sentirme útil yo también. 

Rosana

miércoles, 15 de julio de 2026

Una pequeña historia. (Por Patricia F.)

 Con esta pequeña historia, participo de nuestra propuesta para este jueves; "Dales vida a tus personajes"




Una pequeña historia. (Por Patricia F.)


Cinco minutos antes de que sonara la alarma del celular, mis ojos se abrieron de golpe, mientras me dirigía al baño pensaba en que el cerebro debía tener grabado el “Tic Tac” del reloj despertador de su padre y que ella de niña amaba darle cuerda. Aún resonaban en sus recuerdos las palabras que él solía decirle: _ “Despacio pequeña, que, si llegara a romperse, ¿quién me despertaría cada mañana?  “... yo le sonreía y giraba con cuidado la cuerda.

El agua fría en mi rostro me devolvió a la realidad, apurando el trámite, crema maquillaje y luego vestirme, deje mi cama tendida con el pijama bien doblado debajo de la almohada, una última mirada al espejo mientras me perfumo y pongo mi inseparable reloj pulsera; no me gusta mirar la hora en el celular y menos en la calle.

A desayunar como cada mañana, mi café con leche con tostadas y mermelada casera, hecha por mí en alguno de mis escasos ratos libres.

Miro el reloj, apuro el último trago de café, odio llegar tarde a cualquier lado, ser impuntual no está en mis planes., lavo apresuradamente la taza y salgo disparada hacia la parada del colectivo.

De camino compro un pequeño ramito de fresias, es la época y son mis preferidas; “Tic Tac” el reloj de los recuerdos vuelve, fresias como las que puse en las manos de mi abuela cuando partió para no volver., fresias como las que cultivaba mi madre y tenían un perfume único, fresias simplemente fresias.

Entro a mi trabajo y como cada mañana me dispongo a comenzar con mis tareas, consulto mi agenda, llegué antes que todos, puntualmente, me siento satisfecha.




lunes, 13 de julio de 2026

domingo, 12 de julio de 2026

Nuevo desafío juevero: Dale vida a tus personajes


Reto juevero para el 16 de julio ¿Cómo son tus personajes?

 Hola a tod@s, agradecemos a Campirela haber conducido el reto anterior y darnos el pase.

Nuevamente nos hemos postulado para ser anfitrionas del certamen de escritura juevero y esta vez, o como siempre que nos toca, vamos a darle una vuelta de tuerca a este tradicional encuentro.

Imagen construída con Gémini



Nuestra propuesta básicamente consiste en escribir un relato de tema libre, de no más de 350 palabras, que sea apto para ser leído a cualquier edad,  peeeero, siempre hay un pero, ese escrito tendrá uno o dos personajes principales, que pueden ser antagonistas si se prefiere, o ayudantes si les gusta. La cuestión es que deberemos descubrir sus personalidades por sus acciones y no porque digamos directamente sus características a través de simples adjetivos; o sea, no tenemos que poner es taaan bueeeno, o es un demonio, o es un vago o es muy trabajador, sino, relatando acciones que hagan que los lectores vayan formando la idea de cómo son esos personajes y claro, en qué ayudarán esas acciones  al transcurrir de la historia.

Vamos a dejar un ejemplo de un tal Mateo, un Mateo cualunque que puede ser el protagonista de vaya a saber qué historia:

"El despertador de Mateo no emite un pitido estridente; es un tintineo suave de campanas que comparte con el resto de la casa. A las 6:00 a.m., sus pasos por el pasillo de madera son casi felinos, un baile aprendido para no despertar a los vecinos del piso inferior.

Su cocina huele a café recién molido, pero siempre prepara una cafetera de seis tazas, aunque él solo toma una. Sabe que, dos pisos más arriba, la señora Clara agradecerá el termo caliente que dejará en su pomo de la puerta antes de salir a trabajar, junto con el periódico del día que él mismo sube desde el vestíbulo."

De la lectura de los dos párrafos anteriores deducimos que Mateo es en apariencias una buena persona y muy solidaria.

De esto se trata entonces el desafío de esta semana, de caracterizar a los personajes de nuestro relato, a través de sus acciones que nos hagan conocerlos un poco más, saber de sus personalidades y también, ¿por qué no?, dar un giro que nos haga sorprender a todos. 

Piensa, piensa, piensa, los tuyos pueden ser buenos, malos, asesinos, traidores, vagos, trabajadores, detectives, locos, borrachos, lo que quieras, el tema es que tardemos un rato en adivinar qué personalidad quisiste ponerle.

Esperamos que con esta propuesta puedas expresarte, pero también divertirte y nosotras también divertirnos. 

Te leemos muy pronto.

Patricia y Rosana



Bienvenida Clara (por Rosana)

Para participar del reto de este jueves, decidí darle continuidad al relato de Mateo, o mejor dicho, de presentarles a su vecina Clara. Vuel...