miércoles, 18 de febrero de 2026

Simplemente, no soy un objeto... (Por Patricia F.)

 

 Reto de los Jueves.

María José Moreno en su blog: Lugar de encuentro, nos propone esta semana escribir, sobre "objetos con memoria".

Con este reto vuelvo al ruedo, me ha costado recuperar la inspiración, me he dedicado a otra de mis pasiones que son las manualidades, trabajos en papel, bordado y costura, mientras las letras huían de mi cerebro, dando espacio a otro tipo de creatividad.

Debo decir que mi inspiración no ha sido un objeto en sí, sino una planta de plumerillo. (más abajo adjunto fotos, para que la conozcan), objetos tengo muchos y con bellos recuerdos todos, pero volví rebelde y en lugar de un objeto inanimado elegí un ser vivo.





Aquí les dejo algunas fotos de la planta, flores en primer plano y el escurridizo colibrí que siempre la visita.






                  Colibrí visitando el plumerillo, alimentándose de su néctar

Simplemente, no soy un objeto... (Por Patricia F.).


No soy un objeto, aunque algunos me consideren así, “objeto decorativo”, soy un ser vivo que respiro, existo y si no me aman y cuidan me muero. 

Yo sé que ella lo sabe, por eso me riega y abona, sonríe y se alegra con cada flor que le regalo y le duele el alma cuando tiene que podarme. 

Sé que para ella soy algo más que una planta que vive en su jardín, me considera de alguna manera un lazo entre ella y su madre, porque fue su madre quién me dio vida desde un gajo que logró hacer brotar de su propia planta. Si, soy hija como lo es ella y la acompaño desde que su madre voló a otra dimensión como lo hizo la mía, porque un día mi madre también murió cuando aquellas amorosas manos ya no pudieron cuidarla. 

Cuando estallo de flores, ella sonríe porque sabe que su madre está feliz en algún lugar, me habla agradecida y mira al cielo; pero yo sé que lo que más la conmueve es cuando el colibrí me visita, ese pequeñín lo hace varias veces en el día, según las creencias populares, los colibríes traen mensaje de amor de personas que ya no están en este plano y ella presiente esos mensajes. 

Recuerdo una tarde de verano en que ella regaba el jardín, el pequeño colibrí se posó en una de mis ramas a centímetros de su cara, ella se quedó inmóvil observándolo mientras lágrimas de emoción rodaron por sus mejillas, en ese instante ella sintió que su madre estaba allí. 

Lo sé, porque lo vi, simplemente no soy un objeto... soy un ser vivo que siente y entrega amor.




Un tema musical que me encanta, es el recuerdo.

lunes, 26 de enero de 2026

Modo vacaciones



Seguimos en modo vacaciones de verano, hasta que regrese la inspiración...

Saludos a todos.

               Rosana y Patricia.




lunes, 29 de diciembre de 2025

Otro año que se va. (Por Patricia F.)

 

Me sumo con este mensaje, al reto del jueves 1 de enero propuesto por Campirela, solo que esta vez no les dejo una historia, sino una reflexión.




Les comparto un tema de Diego Torres, bien arriba y con buena onda.




Otro año que se va. (Por Patricia F.)

No se me ocurre una historia ni divertida, ni triste, solo mis pensamientos que por estos días rondan a mil mi cerebro, porque si bien son días muy ocupados, entre preparar comidas, reuniones y otros menesteres, pues mientras mis manos obran entre ollas, tierra y jardín, regalitos y adornos, abrazos y cansancio mi cerebro no descansa, piensa y analiza.

Con muchas ilusiones esperé este 2025, pero me salió torcido, descontrolado, duro y cruel. Ojo que no hablo de mi accidente, eso lo tengo muy asumido y prácticamente superado, hablo de los otros, muchos familiares cercanos e incluso amigos muy cercanos, casi familia, dejaron este plano para pasar al otro donde sus almas se confunden con los ángeles y los que no partieron están soportando duros trances de salud.

Este año viejo ya que está a punto de dejarnos ha hecho estragos, en otros tiempos diría que se vaya ya con su mala onda, su oscuridad y que el 2026 traiga nuevos aires; a este año viejo no lo odio, me dejó muchas enseñanzas a pesar de todo y en el nuevo pongo mis esperanzas, pero sin desesperar, porque seguramente tendrá momentos positivos y otros no tanto.

En un par de días termina el año y recién empezado sigo festejando, pues el segundo día de enero es mi cumpleaños y vaya, soy del '63 y cumplo 63, así que a festejar se ha dicho, pues la vida siempre se festeja y se agradece, porque como dice la canción del video, hoy soy mejor que ayer, por lo menos así me siento.

Alzo mi copa y brindo por la vida, por el nuevo año con todas las expectativas puestas, pero sacando el pie del acelerador, este año decidí será un paseo, tranquilo.

Por último, feliz año nuevo a todos los amigos blogueros, con mucha paz, salud y amor, que no perdamos nunca la capacidad de sonreír, de soñar, de ser, de vivir.

Salud.

               Abrazo a todos.

                    Patricia 






jueves, 18 de diciembre de 2025

Aroma a pan dulce (Por Patricia F.)

 Vuelvo a participar de la propuesta de Campirela para este jueves, con el tema: "VIAJAR CON LOS SENTIDOS", sepan disculpar que participo con dos textos, pero es tan rico y amplio el tema que decidí participar más de una vez, esta vez usando los sentidos del olfato y gusto, sumado a los recuerdos.





Estas imágenes son de una navidad anterior y tanto al pan dulce como el budín ingles los hice yo.





Texto escrito el 22 de diciembre de 2021

Aroma a pan dulce (por Patricia F)

(Pero también podría titularse aroma agua de azahar y vainilla, porque las manos se impregnan de esos aromas al meterlas en la masa y amasar.)


Hoy mis manos huelen a esencia de vainilla y agua de azahar, como todos los años para esta fecha desde que tengo uso de razón se amasa el pan dulce casero, primero fue mi madre, de ella aprendí. Como cada diciembre vuelve a mi mente, la imagen de mamá amasando sobre la mesa de madera al lado de la cocina económica, ese tierno y aromático amasijo, mientras mi hermano y yo con un pequeño martillo de papá rompíamos nueces, almendras, avellanas que íbamos colocando en una fuente, que luego se mezclarían con la fruta abrillantada y las pasas de uva; mientras el horno de la cocina se iba calentando lentamente con el calor que producía la leña.

Enmantecaba y enharinaba los moldes de tamaño justo, que le había hecho mi papá y cuando la masa había levado al doble se unía con la fruta y cada trozo de masa iba a su molde a un segundo levado y por fin al horno.

Al cabo de un rato un exquisito aroma comenzaba a inundar la casa, y en una hora salían del horno esos dorados panes, que endulzarían la navidad.

Guardo esa receta de mi madre en un viejo cuaderno que fui armando desde muy chica, a los quince años empecé a anotar recetas, sin saberlo entonces, la cocina se transformaría en mi pasión.

Hoy cuando mi cocina se llena de ese aroma a pan dulce recién horneado, mi mente se llena de recuerdos y mi corazón se emociona.

 



Simplemente, no soy un objeto... (Por Patricia F.)

    Reto de los Jueves. María José Moreno  en su blog: Lugar de encuentro, nos propone esta semana escribir, sobre "objetos con memoria...