Este jueves el relato se trata de: "La caja misteriosa", el desafío está a cargo del blog El Demiurgo de Hurlingham , el relato puede ser en cualquier formato, en esa caja misteriosa que puede ser un cofre puede haber joyas, fotografías familiares o comprometedoras o cualquier cosa que se nos ocurra. Sin superar las 350 palabras.
Debajo les dejo mi micro relato, las fotografías son de mi autoría.
¡¡¡Cuidado con el cofre de caracolas, lo tengo en mi poder y es mío desde hace muchos años, jajaja!!!
Cada año que pasa maldigo ese día, en el que mis redes de pescador atraparon la caja...
Era un cofre bellamente decorado con caracolas y corales, me impactó al verlo, mi curiosidad puedo más y lo abrí.
Adentro había una extraña caracola, que me llamaba a acercarla a mi oído, al hacerlo, el embrujo del sonido del mar me atrapó, haciéndome caer como en un tirabuzón a las oscuras profundidades, mi cuerpo se transformó en un ser de sangre fría como los habitantes del fondo marino, me crecieron agallas, mis manos y mis pies se transformaron en aletas; desde entonces ese ha sido mi hogar, allí permanecí solitario en ese universo acuoso y oscuro.
Perdí la cuenta del tiempo que llevo así, atrapado en esta magia.
Una vez al año puedo salir a la superficie recobrando mi antigua forma humana, la sangre vuelve a fluir caliente por mis venas, mientras disfruto del sol, de la calidez de la arena, de la luz y los sonidos, como el canto de los pájaros. Observo y espero, siempre espero a que otro incauto como yo encuentre el cofre, quizá entonces y solo entonces, deje de estar tan solo en el lecho marino.
Pasar el cofre, como se pasa el testigo, ojalá pudiéramos hacerlo en ciertas ocasiones. Un relato con imaginación que a mi me ha hecho reflexionar. Abrazos
ResponderBorrarHola Ester muchas gracias por tus palabras, me alegra que te haya gustado, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Hola.
ResponderBorrarTus fotos de tu cofre le agregan impacto al relato.
La historia deja claro que el cofre era toda una trampa, para incautos.
Y el precio de encontrarlo es la transformación, la soledad.
Ahora el personaje desea que caiga un incauto. O tal vez una incauta, para acompañarlo.
Gracias por sumarte. Besos.
Hola Demiurgo, muchas gracias por tus palabras, sin dudas busca una compañía, él o ella, que le hagan más llevadera su vida que sin dudas debe ser espantosa en esa oscuridad del fondo marino.
BorrarUn placer poder participar, abrazo.
PATRICIA F.
Que tal Patri! ay, Dios. este es un cuento de verdadero terror, pude sentir la desesperacion, horror y ahogo de estar atrapado, consciente y lucido en el fondo del mar, impactante! me causo claustrofobia XD
ResponderBorrarEl cofre precioso, pero que trampa diabolica, mamma mia!!
Un besote, que tengas una linda semana por delante.
Hola bella Hada de las Rosas, muchas gracias, me alegra haber podido transmitir todas esas sensaciones, no es fácil a veces poder hacerlo, trato de incursionar en este género que me cuesta, es todo un desafío para mí.
BorrarUn abrazo grande y nuevamente muchas gracias.
PATRICIA F.
Me ha gustado muchísimo este relato, es mágico, con esa magia que atrapa de algo fantástico y curioso a la vez. Te felicito Patricia, nos has llevado aún mundo marino.
ResponderBorrarA veces la curiosidad nos puede traer estas cosas. Un besote grande.
Hola Campirela, muchas gracias me alegra mucho que te haya gustado mi micro, un abrazo grande.
BorrarPATRICIA F.
Hola Patry, hermosa caja y hermoso relato, me gustan mucho tus fotografías. Sabés que a mi me cuesta muchísimo lo fantástico, pero celebro que vos disfrutes escribiendo este género. Un abrazo.
ResponderBorrarMuchas gracias Ro por tus palabras, trato de mejorar cada vez más en este género porque me gusta y la fotografía me encanta, creo que alguna vez te dije que era mi profesión soñada al terminar la secundaria, pero no pudo ser.
BorrarMuchas gracias nuevamente, un abrazo.
PATRICIA F.
Un ser de sangre fría en las profundidades del mar, allí atrapado. Vaya bonito tu relato, mágico y además, da yuyu la verdad. Me han encantado las fotografías.
ResponderBorrarBesos.
Muchas gracias María por tus palabras, me alegra que te haya gustado, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Una botella, un genio, un cofre que nos atrapa y nos hace prisionero de lo que pensamos y escribimos.
ResponderBorrarCon los caracoles me pasa algo especial, me gustan mucho sueltos, en la arena o como adornos en estado natural, pero si están pegados o modificados artificialmente, para mi pierden su encanto. Buen aporte para este encuentro. Un abrazo, Patricia
ResponderBorrarHola Mónica te entiendo, es verdad que en estado natural son más hermosos o tienen otro tipo de encanto, muchas gracias por tus palabras.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.
Hoy temprano te dejé un comentario pero algo hice mal.
ResponderBorrarEs un relato que me dio un poco de tristeza, eso de que la curiosidad a veces no es más que una trampa. La espera será larga, ojalá pueda deshacer el embrujo. Vivir dos vidas tan distintas debe ser muy solitario. Un abrazo
Hola Sindel, no aparece en spam tampoco tu comentario, no se qué pasó. Muchas gracias por tu visita y tus palabras, sin dudas vivir en la oscuridad es terrible y en la vida hay muchos tipos de oscuridad.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.
Anda..!
ResponderBorrarHemos coincidido bastante. La trampa, las agallas y el agua...
Es curioso porque nel tema no se prestaba a esa coindidencia.
Pero es más i justo caer en la trampa entusiasmo caso porque no había advertencia.
Abrazooo
Ja, es verdad que coincidimos, sin dudas ambas cajas eran trampas en la tuya terminó siendo la comida de una piraña y en la mía un eterno ser de las profundidades, un abrazo y muchas gracias por tus palabras.
BorrarPATRICIA F.
Hola Patricia! La curiosidad a veces nos atrapa y luego ya no puedes escapar de tu destino... Muy bueno tu relato, mezcla de belleza, soledad y tristeza es sus palabras... Besos por ahí!!!
ResponderBorrarHola Mari, muchas gracias, sin dudas el destino uno se lo va forjando con los aciertos y desaciertos que comete en la vida, Un abrazo grande.
BorrarPATRICIA F.
Vaya, parece hay objetos malditos, esperando a atrapar a alguien.
ResponderBorrarsupongo alguien sera el reemplazo en el maleficio.
Tal vez si logra atrapar a otro incauto, algún otro desprevenido que se encuentre en el lugar en el momento justo.
BorrarMuchas gracias por tus palabras, saludos.
PATRICIA F.
Un relato me atrapó desde el inicio. La transformación del protagonista, primero por curiosidad y luego por el embrujo del mar, transmite una sensación de aislamiento y desesperanza. La dualidad entre la libertad momentánea en la superficie y la eterna prisión en el fondo marino me pareció muy poderosa. Mezclas lo mágico y lo trágico de una manera sutil, que hace sentir la soledad que lo envuelve. Me gustó mucho. Un abrazo
ResponderBorrarMuchas gracias Nuria por tus palabras, me alegra que te haya gustado.
BorrarRealmente agradezco mucho tus palabras son un regalo para el alma, un abrazo grande.
PATRICIA F.
De mano en mano, hasta que llegue una repleta de curiosidad y libre a tu protagonista desde estar anclado en el fondo del mar, aunque a veces se está mejor allí abajo que aquí arriba.
ResponderBorrarBesos
Hola Tracy, muchas gracias por tus palabras, sin dudas está tan loco el mundo que a veces es preferible la oscuridad del fondo y la luz de la superficie.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.
Hermosa transformación, lástima que quedara atrapado para siempre. Buena aportación! Un abrazo!
ResponderBorrarlady_p
Muchas gracias Lady_p, me alegra que te haya gustado.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.
Uf, qué penita de transformación. Ademas, está solo porque no hay ningún otro animal allá abajo como él.
ResponderBorrarMuy poético, aunque desgraciado.
Un abrazo.
Hola Mercedes, muchas gracias por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATTRICIA F.
Muy buen relato, Patricia! Me ha encantado ese toque mágico, y la imagen en que un tirabuzon te arrastra al fondo del océano.. simplemente precioso!
ResponderBorrarUn abrazo!
Muchas gracias Sckyw me alegra que te haya gustado, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
¿Cómo vencer la tentación? La curiosidad no siempre nos lleva a donde queremos, pero siempre es la posibilidad de nuevos descubrimientos.
ResponderBorrarAl menos, puede ser humano un día al año. Tal vez sólo necesita aprender a disfrutar la vida de pez.
Buen relato
Un abrazo
Muchas gracias Alis, me alegra que te haya gustado mi relato, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Una caracola que te transporta al fondo del océano transformando tu cuerpo es un tema más que interesante. Abre la imaginación a otro mundo y otra vida y da pie a una buena saga de relatos. Supongo que cuantos más incautos atraviesen la caracola más compañía de antiguos humanos tendrá y se sentirá menos solo...
ResponderBorrarSaludos
Hola Marcos, muchas gracias por tus palabras, sin dudas si logran atrapar a otros incautos tendrá compañía, siempre como los peces, alguno cae en las redes, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.