Este encuentro de los jueves está a cargo de LUFERURA, el tema propuesto es: "MENSAJE EN UNA BOTELLA".
En mi caso, el tema me trajo un recuerdo de infancia que paso a narrarles aquí.
Estas son las bellas zephirantes que nombro en mi texto, tengo la suerte de tener en mi jardín.
Suelo escuchar música de los '80 siempre, me encanta y es mi preferida, sin dudas para el día a día.
La ópera la reservo para el teatro o a veces con amigos músicos en casa u ocasiones especiales.
Budín de pan: mi madre lo hacía con el pan sobrante de días anteriores, con caramelo y relleno de pasas de uva, exquisito para mí y aunque he tratado de imitarlo, nunca me salió igual.
Un recuerdo (Por Patricia F.)
Estaba escuchando "Message in a Bottle” de The Police, mientras sonaba me recordó un hallazgo lleno de misterio e ilusión.
Éramos chicos, mi hermano Carlos y yo junto a mis padres, en una de las tantas tardes de verano, fuimos a la playa con el bote. Mi padre a cargo de los remos, cruzamos los ochocientos metros hasta que ante nosotros se abrió la desembocadura del río, en esa extensa playa de agua marrón, como es el Río de la Plata.
Mis padres se sentaron a la sombra de un sauce a tomar mate con budín de pan, que mi madre hacía en el horno de la cocina de leña, nosotros dos jugando, como todo niño feliz juega en la arena y luego de un refrescante chapuzón nos dispusimos a buscar tesoros, esos que el río arrastraba desde otros sitios y depositaba en esa playa solitaria.
Fuimos a la zona de los árboles y zephirantes de bellas flores blancas en flor, decorando esa larga orilla. Ahí entre esas matas florecidas se encontraba atrapada una botella, tapada con un corcho conteniendo un papel doblado en su interior.
Nuestros corazones saltaban de alegría y sorpresa, nunca imaginamos semejante hallazgo, pusimos todas nuestras expectativas en él, ¿sería de un náufrago perdido en alguna isla? O acaso ¿algún secreto mágico? Tantas preguntas, tanta curiosidad que tuvimos, exaltados totalmente debimos esperar a llegar a casa para que papá intentara sacar el dichoso papel, en su defecto rompiendo la botella.
Cuando por fin estuvo en nuestras manos, podía leerse:
“SALUDOS
YATE
SIEMPRE”.
Era un saludo de desconocidos, que llegó a nuestras manos desde un yate y vaya a saber desde dónde, lo cierto es que por años guardé ese mensaje en una agenda y ahora que lo busco no lo encuentro, el paso del tiempo lo extravió, pero no de mi memoria y hoy se los estoy contando a ustedes ¿cuántos pueden contar una experiencia similar?
Pocos quizá, una de las tantas vivencias positivas que me regaló la vida.
Tão lindas tuas lembranças,Patricia! Eu também gosto e sempre tínhamos esse pudim de pão por aqui! A mensagem até pode se apagar com o tempo, mas na tua memória, bem viva! Adorei! beijos, chica
ResponderBorrarMuito obrigado Chica pelas suas palavras, fico muito feliz que você tenha gostado, que bom que aí também fazem esse pudim de pão, te mando um abraço. PATRICIA F.
BorrarHola Patricia,
ResponderBorrarEn este caso el mensaje es un preciado recuerdo que queda atesorado como el mensaje de la botella esperando a que lo abran. Un recuerdo que evoca a las pequeñas aventuras con sus grandes emociones y que espera pacientemente a ser reencontrado en la memoria.
Muy bonito relato.
Un saludo.
Muchas gracias LUFERURA por tus palabras, ese como tantos otros recuerdos atesoro en mi mente y corazón, soy una agradecida de la vida que me ha tocado vivir.
BorrarHa sido un placer poder participar y compartirlo.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Bom dia de paz querida amiga Patrícia!
ResponderBorrarAh! o pudim de pão preferido do meu pai amado e meu até hoje...
Gostei muito do enredo criativo que criou encenando uma experiência única vivida pelo protagonista com credulidade até o fim.
Muito bom!
Tenha um dezembro abençoado!
Beijinhos fraternos
Muito obrigada amiga pelas suas palavras, esse pudim também era o preferido do meu pai e também o meu, só que agora não o preparo tanto, porque preciso cuidar do meu peso.
BorrarUm abraço.
PATRICIA F.
No sé si es verdad o no, siempre cuentas los relatos como si fueran anécdotas de tu vida, una vida llega de detalles preciosos que mantienes celosa en el recuerdo. No es la botella, es la niña ilusionada que pasa el día con sus papás presentes.
ResponderBorrarMuchas gracias Aina, si, este es un recuerdo real de mi infancia, gracias a Dios tuve una infancia feliz rodeada de mi familia y soy una persona muy agradecida por ello.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.
la vida nunca me ha entregado un mensaje en una botella... yo también lo habría guardado. Quizás no lo hayas perdido, quizás lo dejaste en otra botella que anda ahora en otras manos...
ResponderBorrarHermosas tus palabras, quizá así sea Beauséant y ese mensaje le esté alegrando el día a alguien más.
BorrarMuchas gracias, un abrazo.
PATRICIA F.
Que bonito todo lo que nos cuentas, Patricia.
ResponderBorrarDebe ser muy emocionante ver el mensaje que alguien guardo para que otro lo encontrará.
Ahora no solo fue vesa aventura trepidante sino todo lo que blo envuelve, ese paseo con la familia y compartir tantas cosas bonitas.
Un besote grande 😘🌹 muy feliz semana 😘
Hola Campirela, muchas gracias por tus lindas palabras, son muchos recuerdos bellos que atesoro.
BorrarUn abrazo grande y buena semana.
PATRICIA F.
Una bella historia, siempre tenemos un momento de la niñez que recordamos con felicidad sobre todo los que transcurrieron en los veranos. La historia nos lleva a la felicidad de los niños al encontrar la botella.
ResponderBorrarYo recuerdo los buñuelos de acelga que hacia mi mamá yo por más que lo intento no me salen igual. Ahora se los preparo a mi hijo y le encanta.
Muy buena elección del tema musical!
Qué tengas un buen día
Abrazo
Hola Ezequiel, muchas gracias por tus palabras, sin dudas los recuerdos de infancia, quedan guardados en un rincón del corazón, al igual que los aromas y sabores y aunque no puedas igualar el sabor de los buñuelos de tu mamá, sin dudas tu hijo cuando sea adulto recordará los tuyos como irrepetibles, porque
Borrartodo lo de la infancia es especial.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Un mensaje que llegó a vos y siguió viaje... Me hubiera encantado siempre tener esa experiencia. La propia botella con un mensaje dentro flotando en el mar es un hecho poético.
ResponderBorrarAbrazo sin sombrero sensible talentosa amiga!!
Muchas gracias Carlos, quién te dice y en algún momento encontrás un mensaje en una botella, todo puede suceder, la vida gira sin parar y nos sorprende cuando menos lo esperamos.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.
Una botella que nunca se olvidara con sus detalles y palabras...aunque para algunos no tenga sentido.
ResponderBorrarCada uno le da el sentido que prefiera o crea correcto, saludos.
BorrarPATRICIA F.
Hola maravillosa Patri! que vivencia tan poetica, absolutamente inolvidable. A mi nunca me sucedio, lo unico que me paso es ver la peli llamada justamente Mensaje en un Botella, que fue muy hermosa.
ResponderBorrarAtravesar el tiempo y el mar, esa travesia es nostalgia, es toda una poesia. Un besote, feliz noche hermosa y feliz diciembre!
Muchas gracias bella Hada de las Rosas, no he visto esa película, la voy a buscar, me gustaría verla.
BorrarGracias por tus lindas palabras siempre, te mando un abrazo y que diciembre sea un maravilloso mes.
PATRICIA F.
Nunca he encontrado una botella con mensaje, me gusta como nos explicas la tuya, como transmites los nervios de poder leer el papel. Gracias y abrazos
ResponderBorrarMuchas gracias Ester por tus palabras, realmente fue una verdadera sorpresa para todos, incluso para mis padres.
BorrarUn abrazo
PATRICIA F.
Es casi inevitable relacionar esta convocatoria con esa memorable canción de The Police. Que se trata de la soledad más que de un naufrago.
ResponderBorrarY la parodoja de no estar solo en la soledad.
Un abrazo.
Hola Demiurgo, así es realmente, lo primero que me vino a la cabeza fue esa canción cuando leí el título de la propuesta, la tengo muy presente desde que se estrenó y la escucho seguido.
BorrarMuchas gracias por tus palabras, un abrazo.
PATRICIA F.
Hola Patricia, es curioso como la memoria ha mantenido ese recuerdo en el tiempo... Me ha parecido una experiencia muy especial. Gracias por compartirla con esa magia incluida que la envuelve. Un abrazo
ResponderBorrarHola Nuria, muchas gracias por tus palabras, gracias a Dios tengo y mantengo guardados muchos recuerdos hermosos de mi infancia, hace un tiempo disidí escribirlos, no quiero que con los años se me olviden y se pierdan, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Cuanta magia en un solo papel embotellado! Lindo recuerdo. Gracias por compartir. Besos
ResponderBorrarMuchas gracias Mónica, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Pues sí es difícil encontrar un mensaje en una botella, al menos éste era escueto y no daba pie a especular, aunque siempre la imaginación se enreda y suele inventar posibles explicaciones y todas válidas para la fantasía.
ResponderBorrarMe ha gustado mucho leerte porque al final la he hecho mía he estado jugando un rato con ella.
Besos
Hola Tracy, muchas gracias por tus palabras, me alegra mucho que te haya gustado al punto de hacerla tuya, me da mucha alegría.
BorrarUn abrazo y buen fin de semana.
PATRICIA F.
Es el recuerdo perfecto de la infancia feliz: el bote, los remos del padre, el mate bajo el sauce, el budín de pan hecho en horno de leña, los zephirantes blancos, el chapuzón y la búsqueda de tesoros en la orilla marrón del Río de la Plata. Todo huele a sol, a arena caliente y a la emoción pura de ser niño y creer que el mundo entero cabe en una botella. Y luego llega el hallazgo: la botella con corcho, el papel dentro, la espera angustiosa hasta llegar a casa… y el anticlímax más hermoso del mundo: sólo tres palabras (“SALUDOS – YATE – SIEMPRE”). Nada de náufragos, ni mapas del tesoro, ni mensajes de socorro. Solo un saludo anónimo y alegre de gente que pasaba en un yate y decidió tirar una botella al río por pura diversión. Y ahí está la magia: lo que para los adultos era una broma sin importancia, para dos niños fue una aventura épica que quedó grabada para siempre. El mensaje no decía nada… y lo decía todo. El texto tiene el tono exacto de quien cuenta la anécdota en una sobremesa, con la voz un poco emocionada y la sonrisa de oreja a oreja. No necesita adornos: la nostalgia hace todo el trabajo.
ResponderBorrarUn abrazo!
Hola Marcos, estoy muy agradecida por tus palabras, si lo pienso es muy cierto lo que dices, ese mensaje arrojado de un yate por pura diversión de los adultos que allí se encontraban fue la maravillosa sorpresa y alegría de dos niños que atesoran el hecho en la memoria.
BorrarA veces cuando conversamos con mi hermano en una sobremesa, solemos recordar momentos de nuestra infancia y contarles a nuestros hijos y realmente son momentos maravillosos, la verdad es que tuvimos la bendición de una infancia humilde, pero rodeada de amor familiar y eso lo es todo.
Un abrazo grande y nuevamente gracias por tus palabras.
Buen fin de semana
PATRICIA F.
El mensaje no cumplió con las expectativas que tu hermano y pusisteis en él. Pero eso no importó demasiado. La imaginación de dos niños se desbordó en ese tiempo que transcurrió desde el descubrimiento hasta que tu padre pudo abrir la botella al llegar a casa. Esa infinidad de posibilidades, que solo un niño ilusionado puede crear, fue sin duda, el mejor hallazgo.
ResponderBorrarUn saludo.
Hola Ibso, muchas gracias por tus palabras, así es ese mensaje mantuvo viva la curiosidad y expectativas por un rato largo y eso fue suficiente para mantener vivo el recuerdo a lo largo de los años.
BorrarSaludos.
PATRICIA F.