Este jueves el desafío está a cargo de Tracy la propuesta: "Oído cocina", trata sobre escuchar en la cocina los diálogos de los muebles o utensilios que hay en ella y escribir, las conversaciones de ellos y no de seres humanos.
Yo me inspiré en mis viejas ollas, que amo porque formaron parte de mi vida y de mi cocina desde hace muchos años, así que este es una especie de homenaje a ellas.
Aquí debajo dejo una fotografía de ellas y se las presento, tengo muchas otras ollas, mucho más nueva, soy cocinera y me encanta cocinar, pero ellas son mi caballito de batalla a diario.
Ellas dicen. (Por Patricia F.)
- Aaaauuuugggghhh, bosteza la olla más grande de todas, realmente estoy cansada hoy, cada vez que vienen a cenar los hijos de nuestra dueña trabajamos mucho
- Es que cuando vienen con sus familias, son muchos y comen mucho también, replicó la olla mediana
- Bueno, no nos quejemos que por lo menos tenemos trabajo, nuestra dueña no es de pedir delívery, intervino la más pequeña.
-Es verdad, pero ya estamos viejas, llevamos con Amelia casi cuarenta años, desde que se casó, comento la sartén.
- Pero mira que confianzuda, Amelia, ¿desde cuándo la llamas así?, ¡es nuestra dueña!
-Que se llama Amelia (contesta nuevamente la sartén) hay mujer que cuanto más vieja te pones, más cascarrabias, jajaja...
- Cascarrabias si, vieja no, nunca; en ese caso seré antigua y con mucha experiencia, excelentes guisos, sopas, pasta y hasta pulpo he cocinado, dijo la olla mayor.
- Hay chicas no discutan, somos la reliquia de nuestra dueña, ella no nos cambiaría por una batería de cocina más moderna, porque nosotras guardamos toda la historia de sus comidas, de sus creaciones y para sus seres queridos. (Dijo la más pequeña de todas ellas)
- Es verdad y aunque hayamos perdido nuestro vistoso color verde y brillo por el negro del uso, ella nos ama y nos cuida, así que dejemos de discutir por tonterías y tratemos de dormir que mañana será otro día.
- Muy cierto, hasta mañana amigas.
Un homenaje precioso a tus ollas, seguro que ellas te lo agradecerán y se sentirán orgullosas de que su foto salga en Blogger, además se enterarán de lo que las quieres.
ResponderBorrarUn diálogo entrañable,
Un besazo
Muchas gracias Tracy por tus palabras, realmente ha sido un placer poder participar de tu propuesta, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Yo me uno a la afirmacion y seguridad de la olla chiquita, por mas baterias nuevas que adquiramos, siempre recurriremos a nuestras confiables y experimentadas ollas antiguas :D
ResponderBorrarUn beso grandote.
Sin dudas, ellas tienen una historia con nosotros y siempre las preferiremos.
BorrarMuchas gracias por tus palabras bella Hada de las Rosas, un abrazo grande.
PATRICIA F.
La batería está exigida pero pero se nota que hay agradecimiento a su dueña
ResponderBorrarUn abrazo.
Y su dueña también les esta agradecida por sus servicios de tantos años, muchas gracias Demiurgo.
BorrarSaludos
PATRICIA F.
As panelas e suas histórias e falas...Gastas, podem até descascadas e descoloridas já estar.Mas dentro delas, muiiiiiiiitas histórias para contar! Ficou ótima!
ResponderBorrarbeijos, lindo dia, chica
Muito obrigado, Chica, pelas suas palavras, fico muito feliz que você tenha gostado da minha história, um abraço.
BorrarPATRICIA F.
Amiga Patricia, bom dia de Paz!
ResponderBorrarAs panels Velhas já fizeram comida muito boa.
Às vezes, vamos pelo novo e menosprezamos o antigo que nos foi tão util, sinda que em bom estado de uso.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Muito obrigada amiga Roselia pelas suas palavras, eu tenho novas, mas sempre uso minhas panelas velhas, sinto carinho por elas, além de continuarem sendo úteis. Um grande abraço.
BorrarPATRICIA F.
Hasta a las cazuelas se les toma cariño, algunas son insustituibles, las tuyas se sienten felices en tu cocina jajaja. Un abrazo
ResponderBorrarMuchas gracias Ester, jajajaj, creo que son felices, pues no las reemplazo a pesar de tener otras nuevas, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Querida Patricia, no solo es un relato parlanchín de unas buenas y generosas ollas, es toda la ternura y Amor que desprenden después de casi una vida entre tus fogones.
ResponderBorrarEso no lo cubre la más moderna de las nuevas baterías
Muy bonito.
Besos 😘 y muy feliz semana.
Muchas gracias Campirela, así es, esas ollas viejitas son las que guardan nuestras historias, el amor con que fueron usadas y para dar amor a la familia, un abrazo grande.
BorrarPATRICIA F.
Hola, Patricia.
ResponderBorrarMe ha divertido tu relato.
El tiempo y la experiencia siempre son un grado, ja ja ja
Un beso.
Muchas gracias Marisa, me alegra mucho que te haya gustado, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Un diálogo muy simpático. ¡Qué dirán y pensarán los objetos que todos los días tenemos alrededor! Je, je.
ResponderBorrarUn abrazo
Sería bueno saberlo, jajajaja, a lo mejor tienen una idea de nosotros que ni nosotros nos imaginamos, muchas gracias por tus palabras.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.
Hay esas ollas siempre al pie del cañón, sin desfallecer.
ResponderBorrarUn abrazo.
Muchas gracias Alfred, esas ollas con una gran historia detrás.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.
Como la vida misma Patricia, seguro que las ollas de muchas cocinas se reflejan en tu relato. Si pudiéramos escuchar sus voces seguro que nos sorprenderiamos. Un abrazo
ResponderBorrarHola Nuria, coincido, seguramente que todas tienen muchas historias que contar, muchas gracias por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
La madre de mis niñas de vez en cuando entra en mi cocina y empieza: Esta ya está muy vieja este hay que jubilarlo, etc.
ResponderBorrarPero este es mi reino al final una vez pasada la tormenta vuelvo a sacar esos artilugios que a mi me dan mucha solera.
En fin el cocinero en casa soy yo.
Está perfecto Erik, el que cocina es que manda en la cocina y sin dudas, aunque los utensilios sean viejos siguen siendo útiles, en mi cocina todo sirve y mi esposo a veces cocina, pero no reniega de mis viejas ollas, eso sí cada uno tiene su cuchilla como todo cocinero, esa no se presta.
BorrarMuchas gracias por tus palabras, saludos.
PATRICIA F.
Veo que algunas pueden ser desechables pero las hay que conservamos toda la vida, conmigo hay unas cuantas.
ResponderBorrarAbrazo
Está bueno eso, si sirven no importa que sean viejas, ellas tienen su historia, muchas gracias por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
un buen juego de cocina es algo de lo que conviene desprenderse, como bien dices, ya se saben las recetas y todo sale más rico ;)
ResponderBorrarHola Beauséant, sin dudas ellas solas saben nuestras historias culinarias, muchas gracias por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Ha sido un post de gran ternura... y me acabo de dar cuenta que mis ollas me acompañan desde hace más de treinta años! buf! casi nada... Bss ;)
ResponderBorrarMuchas gracias Sylvia, si, es verdad que si uno se pone a pensar nuestras ollas encierran mucha historia.
BorrarUn abrazo
PATRICIA F.
Hola Patricia,
ResponderBorrarLo primero que diré es que me ha gustado mucho. Ojala pudiese sentir el cariño que siente la dueña por sus cacerolas y las cacerolas me pagasen con la recíproca. Pero todo se me pega y ellas estarán hartas de que además de quemarlas las rasque, y por rascarlas cada vez se quema la comida antes y se pega más. En fin, un sin parar y un sin vivir. Pero las de tu relato no sólo se conforman sino que además transmiten felicidad. Un caso extraño.
Un saludo
Hola LUFERURA, muchas gracias por tus palabras, me alegra mucho que te haya gustado, a veces es cuestión de agarrarles la mano a las ollas para que la comida no se pegue y estar atentos, solo una vez a mi se me quemó algo en una de ellas, cuando estaba haciendo pochoclo con caramelo para mis hijos para ver una película, ahí aprendí a limpiarlas con paciencia, hirviendo vinagre de alcohol y bicarbonato de sodio, te puedo asegurar que ayuda mucho a despegar los restos de comida pegada, muchas gracias por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Yo creo que mientras las usen, ellas siguen contentas, no se cansan del ajetreo de los agasajos, al contrario, lis disfrutan. Jaja. Muy buen aporte Patricia. Un abrazo
ResponderBorrarHola Mónica, si así es coincido con vos, ellas son felices de ser útiles, muchas gracias, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Original, siempre creativa, inagotable imaginación, Patricia. A cualquier reto con soltura y destreza te animas... Admirable!!
ResponderBorrarMuchas gracias Carlos, me alegra que te haya gustado, realmente muy agradecida por tus palabras, un abrazo y buen finde.
BorrarPATRICIA F.
Amiga Patricia, boa.noite de Paz!
ResponderBorrarHouve consideração dos objetos com sua dona. A pacificação foi ótima no final. Muito sensato o desfecho do conto.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Mis compras obsesivo-compulsivas son de ollas, sartenes, woks, platos, cucharas y todo lo que encuentras en la cocina, luego to a hacer limpieza y deshacerse del exceso.
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