Con esta pequeña historia, participo de nuestra propuesta para este jueves; "Dales vida a tus personajes"
Una pequeña historia. (Por Patricia F.)
Cinco minutos antes de que sonara la alarma del celular, mis ojos se abrieron de golpe, mientras me dirigía al baño pensaba en que el cerebro debía tener grabado el “Tic Tac” del reloj despertador de su padre y que ella de niña amaba darle cuerda. Aún resonaban en sus recuerdos las palabras que él solía decirle: _ “Despacio pequeña, que, si llegara a romperse, ¿quién me despertaría cada mañana? “... yo le sonreía y giraba con cuidado la cuerda.
El agua fría en mi rostro me devolvió a la realidad, apurando el trámite, crema maquillaje y luego vestirme, deje mi cama tendida con el pijama bien doblado debajo de la almohada, una última mirada al espejo mientras me perfumo y pongo mi inseparable reloj pulsera; no me gusta mirar la hora en el celular y menos en la calle.
A desayunar como cada mañana, mi café con leche con tostadas y mermelada casera, hecha por mí en alguno de mis escasos ratos libres.
Miro el reloj, apuro el último trago de café, odio llegar tarde a cualquier lado, ser impuntual no está en mis planes., lavo apresuradamente la taza y salgo disparada hacia la parada del colectivo.
De camino compro un pequeño ramito de fresias, es la época y son mis preferidas; “Tic Tac” el reloj de los recuerdos vuelve, fresias como las que puse en las manos de mi abuela cuando partió para no volver., fresias como las que cultivaba mi madre y tenían un perfume único, fresias simplemente fresias.
Tener una metodogia es bueno así como la puntualidad, es de buena educación no llegar tarde, el tiempo de cada persona es sagrado..
ResponderBorrarRecuerdos y enseñanzas que siempre vienen bien recordarlas.
Un fuerte abrazo 🙋🤗😘
Para mí la puntualidad es fundamental, como bien decís por respeto al tiempo del otro.
BorrarMuchas gracias por tus palabras Campirela por tus palabras, un abrazo grande.
PATRICIA F.
El tiempo es una realidad latente que atrapa las ausencias. El desayuno me recordó los botes de mermelada casera que solía hacer y repartir a la familia, hoy en día me he vuelto un poco vaga al respecto. El reloj y la agenda marca la puntualidad. Precioso texto.
ResponderBorrarBesitos
Muchas gracias Nuria por tus palabras, la mermelada casera es algo que sigo haciendo para aprovechar las frutas de estación, el ponerme a hacerlo me hace feliz pues me recuerda a mi abuela, mi madre, mi tía, esos aromas, ese recuerdo de familia.
BorrarMe alegra mucho que te haya gustado, un abrazo.
PATRICIA F.
Hola Patri, que emocionante, tu participacion, tenes mucha razon, hay rutinas que parecen simples, pero estan hechas de recuerdos y pequeñas herencias del corazon.
ResponderBorrarMe encanto el tictac del reloj y el perfume de las fresias q unen el pasado con el presente. Es un texto muy entrañable y lleno de sensibilidad.
Un abrazo grande. 🌼💛
Hola bella Hada de las Rosas muchas gracias, me alegra mucho que te haya gustado, hay cosas simples, recuerdos o pequeños objetos que nos unen al pasado, tradiciones inclusive.
BorrarA mi me gusta sentir esa conexión con el pasado porque es parte de mi historia.
Un abrazo grande bella.
PATRICIA F.
Gran cosa la puntualidad, siempre que no sea obsesiva; es una forma de respeto hacia los demás.
ResponderBorrarUn abrazo.
Coincido Alfred, no me gusta ser impuntual, es una manera de demostrar respeto a otro y a sus tiempos también. Muchas gracias por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Que lindo,Patricia! Adoro as frésias e a pontualidade e há tantas lembranças dentro de nós, bem marcadas e que chegam e vão em instantes. Lindo te ler mais uma vez! beijos, chica
ResponderBorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
BorrarMuito obrigada Chica, as frésias são, sem dúvida, uma das minhas flores favoritas, em breve será a época delas, eu tenho em casa plantas que já brotaram.
BorrarFico muito feliz que tenha gostado, as lembranças sempre nos aproximam de momentos cheios de sentimento, de nostalgia.
Um grande abraço.
PATRICIA F.
Hola Patricia,
ResponderBorrarOrden y método siguiendo el horario. Cada cosa en su sitio, de la manera adecuada y en su momento garantizan una vida estructurada, pero en los sueños puedes terminar siendo como el conejo de Alicia corriendo con un reloj hacia ninguna parte.
Un saludo.
Hola LUFERURA, es verdad uno puede tener una vida estructurada, pero en los sueños correr, vivir sin límites y no llegar a ningún lado.
BorrarMuchas gracias por tus palabras, un abrazo.
PATRICIA F.
A veces la vida se compone de pequeñas satisfacciones producidas, sobre todo, por no fallarse a uno mismo. Como la protagonista del relato. Muy bueno!
ResponderBorrarAsi es, pequeños momentos vividos nos generan satisfacción, lo importante es tener esos momentos que nos generan alegría.
BorrarMuchas gracias por leer y comentar, un abrazo.
PATRICIA F.
Me hiciste sonreir, es evidente que tu personaje y yo son tan diferentes como siempre hablamos. Si bien soy puntual, no resisto ninguna rutina. Tu personaje es un ejemplo de virtud. Muy bien logrado! Rosana
ResponderBorrarJajajaa, los opuestos totalmente, muchas gracias Ro, un abrazo grande.
BorrarPATRICIA F.
Ante coincido: es mejor llegar a tiempo, porque al que llega tarde en el trabajo se expone a sanciones. Al menos si a uno lo despiden, no pueden esgrimir la escusa de incumplimiento de horario.
ResponderBorrarMe siento 100% identificado, porque tambien me obsesiona no llegar a tiempo a las citas.
Hola J.C. que bueno que te sientas identificado, creo que no está bien ser impuntual, así como nuestro tiempo vale, también vale el del otro que nos espera, muchas gracias por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
También odio la impuntilaidad y me cuido mucho de no practicarla, Patricia. Excelente relato, como siempre, sobre un objeto cada vez más en desuso.
ResponderBorrarAbrazo hasta vos!!
Muchas gracias Carlos, sin dudas es una pena que la puntualidad caiga en desuso, pues el tiempo del otro es tan valioso como el nuestro.
BorrarUn abrazo grande amigo.
PATRICIA F.
Impuntualidad, claro...
ResponderBorrarAbrazo, gracias.
BorrarBella historia..Este relato nos muestra cómo el paso del tiempo está unido a los recuerdos y a las personas que amamos. A través del reloj y las fresias, la protagonista recuerda con cariño a su padre, su abuela y su madre, comprendiendo que el tiempo avanza, pero los recuerdos permanecen.,...bss
ResponderBorrarMuchas gracias Diva por tus palabras, me alegra mucho que te haya gustado, mientras los recuerdos se mantienen vivos los seres queridos que partieron permanecen con nosotros.
BorrarUn abrazo y buen fin de semana
PATRICIA F.
No hace falta mucho para sentirse feliz. Todo depende de valorar lo que se tuvo, se tiene y se sueña. Un abrazo
ResponderBorrarClaro que sí Mónica, la vida nos regala pequeños momentos de felicidad en esas cosas pequeñas que hay que aprender a valorar.
BorrarMuchas gracias por tus palabras, un abrazo.
PATRICIA F.
Un personaje que le da pocas opciones a la improvisación y a las sorpresas, esto es lo peor de ser tan sistemática.
ResponderBorrarBesos
Hola Tracy, muchas gracias, es verdad ser así planificado no dar lugar a la improvisación, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Que rico el perfume de las fresias, me gustan mucho, mientras leía la historia recordaba cuando le compraba a mi exnovia antes de irla a visitar, eran sus favoritas. Estoy de acuerdo con la puntualidad que en mi caso mejore, antes de joven era muy impuntual de grande mejore :)
ResponderBorrarQue tengas un buen fin de semana
Abrazo
Hola Ezequiel, muchas gracias, las fresias son hermosas, me encanta cultivarlas en mi jardín.
BorrarQué bueno que vayas mejorando con la puntualidad, siempre traté de serlo incluso de muy joven, recuerdo que me enojaba mucho con mis amigas cuando eran impuntuales, jajaja.
Un abrazo.
PATRICIA F.