lunes, 27 de enero de 2025

Sorpresa. (Por Patricia F.)

 


Esta semana Marcos en su blog Marcos Planet, nos propone para este jueves como desafío: El gran premio.

Don de la acción consiste en encontrarse un décimo de lotería, en el lugar menos esperado, puede ser en la parada de un tren o autobús, en un baño público, una tienda, cualquier sitio de mucha circulación de gente.

Cuando se encuentra ese billete, antes de tomar ninguna decisión, comprobar si esta premiado, ese décimo caduca ese mismo día y qué sucederá entonces.





Sorpresa. (Por Patricia F) 


Como cada mañana Juan Carlos tomó su mochila y se dirigió a la parada del colectivo y como cada mañana el transporte llegó repleto de gente, pero esta vez consiguió subir al primero que apareció, de a poco fue avanzando hasta el fondo de éste y no pudo creer su suerte de que justo se desocupara el último asiento, feliz de poder sentarse, pues le quedaba un largo trayecto de viaje aún. 

Se acomodó un poco mejor dispuesto a cerrar los ojos y dormir una corta siesta hasta llegar a destino, no siempre tenía la suerte de hoy. 

Al apoyar su mochila en el suelo entre sus piernas, vio que debajo de su calzado asomaba un billete de lotería y lo agarro, al observarlo vio que era para la jugada de la noche anterior, por pura curiosidad busco en su celular los resultados y tan grande fue su sorpresa como grandes se abrieron sus ojos al ver que era el número ganador, lo chequeó un par de veces más para asegurarse de no estar soñando, miro a su alrededor a los otros pasajeros, ninguno de ellos lo observaba ni se había percatado de su hallazgo, cada uno inmerso en sus celulares y sus auriculares. 

Todo el trayecto fue muy nervioso, ansioso sin saber que hacer, tenía hasta esa noche para presentarse y reclamar el premio, su conciencia le decía que no era lo correcto porque no era de él, por otro lado, su ambición le decía que, si alguien fue descuidado y lo perdió, allá él. 

Ese dinero le vendría muy bien para empezar su propio negocio, cerca de casa y no tener que viajar tanto tiempo cada día, por fin podría cumplir su sueño de ser su propio jefe. 

En esos pensamientos estaba cuando llegó a su parada, bajó y comenzó a caminar hacia la oficina, una cuadra antes de llegar frenó en seco, volvió a mirar el billete, dio media vuelta y tomo el colectivo que lo llevaría de regreso, la decisión ya estaba tomada. 

martes, 21 de enero de 2025

Aterrado. (Por Patricia F.)

 

 Esta semana el desafío de los jueves lo dirige Nuria en su blog Bitácora Literaria, el tema elegido es: MIEDO A LA OSCURIDAD, hay que escribir un relato que no supere las 350 palabras y se puede elegir una de las imágenes propuestas por Nuria.






De las imágenes propuestas esta es la que elegí.





Aterrado. (Por Patricia F.)


Soy Juan, siempre tuve miedo a la oscuridad, desde muy pequeño. 

Cuando era niño vivíamos en las afueras del pueblo y siempre contaban historias aterradoras, sobre aparecidos y desaparecidos. 

Lo cierto es que llegada la noche no se nos permitía a los niños ni siquiera salir al jardín, según contaban las más ancianas esas eran las horas en las brujas andaban buscando a sus víctimas. 

Muy temprano nos mandaban a la cama a dormir y nosotros por miedo tratábamos de dormirnos rápidamente. Ahora que lo pienso mejor, quizá era una treta de los mayores para hacernos dormir rápidamente y los dejáramos en paz por un momento. 

Recuerdo como si fuera hoy, que ese día en el colegio un chico mayor nos contó a los más pequeños que esa noche de luna llena de agosto, salían las brujas más malvadas en busca de pequeños desprevenidos, para llevárselos a sus cuevas y transformarlos en pequeños y deformados seres, sus esclavos y si no obedecían sus órdenes terminaban matándolos, comiéndolos, convirtiendo sus almas en espectros por toda la eternidad. 

Esa noche no quise comer y me fui a la cama rápidamente, tal era mi miedo. Me cubrí hasta la cabeza y me dormí. 

Me desperté de madrugada transpirado y agitado por mis pesadillas, al mirar a la pared una luz blanca la iluminaba y la sombra de unas garras se reflejaban en ella, grité muy fuerte y me hice pis del susto. 

Mi madre acudió rápidamente, me abrazó y me explicó que era el reflejo de la luna a través de las ventanas y que esas no eran garras, sino las siluetas de las ramas de los árboles del jardín reflejándose. 

Cuando logré tranquilizarme, sentí mucha vergüenza por lo sucedido, mi madre me abrazó nuevamente, muy fuerte, sentí la seguridad de sus brazos. 

Mientras me cambiaba los calzoncillos mojados, mi madre cambiaba mis sábanas y me decía que no había nada que temer, ella me tranquilizaba. 

Hoy, muchos años pasaron, la oscuridad sigue sin gustarme y tal vez sea por esos temores inculcados en la niñez, tal vez soy un caso de diván. 

 

 


domingo, 19 de enero de 2025

¡¡¡ Hayyyy boludaaaaa!!! (Por Patricia F.)

 Este mes de enero, Cristina Rubio en su blog Comunidad Alianzara nos propone escribir una historia a partir de una conversación que escuchemos por ahí, soy de los que observan el mundo circundante y anoto situaciones que veo para inventar historias, en este caso fue escuchar una conversación e inspirarnos en inventar una historia, tiene que ser un relato original que no supere las 900 palabras.

El mío surge de la tan usada en los últimos años palabra "Boludo/a", cuyo significado original es necio o estúpido, aplicado a una persona se usa como sustantivo. Pero que en los diálogos entre los jóvenes se usa actualmente de manera constante.

Al final de mi historia dejo un video de Robert De Niro, donde habla justamente de esta palabra tan peculiar.

Chabón: término que usan también los jóvenes refiriéndose a un hombre






¡¡¡ Hayyyy boludaaaaa!!! (Por Patricia F.) 

 

Ayer por la tarde buscando un espacio fresco, con aire acondicionado, mejor dicho, para descansar del calor insoportable de la Capital, entre en un bar dispuesta a tomar una limonada de menta y jengibre. Mi preferida en estas épocas donde el sol y el verano son implacables. 

Decidí acompañarla con un tostado de jamón y queso, tenía hambre, me había salteado la hora del almuerzo. 

Mientras esperaba que llegara mi pedido me puse a mirar las redes en el celular, cuando escucho que en la mesa vecina se sientan dos jóvenes hablando a viva voz, riendo e interrumpiendo con su cotorreo mi abstracción telefónica: 

  • - ¡Hay boludaaaa, te lo dije!, ese flaco es un tarado. Todavía no entiendo por qué le das bola. 

  • - Es que me gusta, boluda, ya te dije con esos ojos celestes me mata. 

  • - Siiii, pero cero neuronas, boludaaaa. Vos estás para un chabón mejor, sos una linda mina. 

  • - Dejate de joder boluda, no digas estupideces. 

  • - Sos mi amiga boluda y no te mentiría, tenes un cuerpo hermoso boluda, cualquier tipo se muere por vos... 

Y así siguió el diálogo entre “la boluda y las boludeces”, mientras tomaba mi limonada y masticaba mi sándwich, meditaba sobre esto, justamente, cómo cambiaron los tiempos, antes en mi juventud decir boludo/a era una mala palabra y motivo de reprimenda, supongo que en la época de la infancia de mis padres les lavarían la boca con jabón, en fin, eran otros tiempos. 

Ahora, es difícil escuchar un diálogo entre jóvenes y que no digan cada tres palabras este término y no es que me espante por ello, pero me resulta un tanto chocante. 

Me acordé de un video con un monólogo sobre la palabra “boludo” que hizo Robert De Niro a raíz de una miniserie argentina en la que él participó, donde refriéndose al tema explicando justamente la cantidad de veces que solemos usar esa palabra por estos lares. 

¿Cómo se llamaba la serie?, uy me entró la duda y me puse a googlear; "Nada" si así se llama, con el actor argentino Luis Brandoni y De Niro. Recuerdo que la disfruté mucho y podría decirse que la devoré y cada tanto veo es video que, si bien me resulta divertido, me llevó a pensar en cómo nos ven afuera y en lo feo que suena escuchar una conversación donde cada dos palabras se repite la susodicha, realmente resulta chocante. 

Pedí un café, mientras mis vecinas de mesa seguían con su charla. Que ahora había mutado de muchachos a las uñas. 

  • - Hay siii boludaaa, ese color de uñas te queda súper, ahora en verano está de moda. Yo estoy pensando en ponerme unas piedritas de strass en un par, no sé, en los índices. ¿No boluda, que te parece? .... 

Cansada de tanto escuchar esa palabra en tan poco tiempo, pedí la cuenta y decidí salir al calor agobiante de Buenos Aires, mientras caminaba por la Calle Corrientes, pensé en escribir esta historia. 

 

 


 

Cierre de convocatoria.

 


Cierre de convocatoria.






Hola a todos, damos por finalizada nuestra convocatoria, queremos agradecer las participaciones y los comentarios, muchas gracias a todos.

Nos encontramos en el próximo reto, damos el pase a Nuria en su blog Bitácora literaria.

Muchas gracias nuevamente.

                                 Patricia y Rosana

Luz y sombra de mí misma (Por Patricia F.)

  Este jueves la convocatoria está a cargo de Sylvia , "inspirándonos", en una serie de ciencia ficción, basada en el cómic "...