Hola, dejo aquí mi aporte para el reto de este jueves, una propuesta de Dafne. Espero sea de vuestro agrado.
Cosas, cositas, cosonas por Rosana
Me siento en la computadora. Hace mucho que no escribo, pero la psicóloga me recomendó hacer lo que me gusta y suelo sabotear vaya a saber por qué. Me pongo los anteojos y busco una palabra acorde: ¿cosas?, ¿objetos?, ¿recuerdos? ¿imposiciones? Todas van bien y a la vez mal.
Este año se cumplen diez años, exactos desde su partida, lo que vino después fue una catarata de sucesos que desencadenan lo que hoy soy, bah, esto sumado a cómo fui viviendo antes. Ir cada vez al departamento, en un principio con mi padre adentro y luego, vacío, produjo heridas que me dan la sensación de no poder cerrar.
Todo servía, todo: los tupers nuevos, los frascos de vidrio, los envases desechables de queso crema, yogurt, manteca, lo que fuere, las ollas propias y las que otro tiraba... El departamento de mis padres tenía las paredes extensibles, como mi paciencia.
¿Qué derecho tenía yo de pensar que todo era basura? Para ella eran pequeños tesoros que le daban sentido a esa vida que vivía, y que para mí también era gris, entonces tuve que tomar decisiones, porque mi madre acumulaba en sus placards no sólo su vida, sino el resto de vidas ajenas: de primas fallecidas que habían acompañado su infancia y su destino de emigrante hacia el destierro, entonces, una vez muertas sentía que si tiraba lo que otros no querían, las mataba nuevamente.
Tuve que decidir y cómo duele decidir, tomar la decisión de no acumular ya más hace que las voces resuenen y se suelten las culpas que nos rodean y no nos dejan avanzar...
El diccionario de la Real Academia dice que "cosa" es: Objeto inanimado, por oposición a ser viviente; yo estoy en un total desacuerdo, porque esas cosas le daban a mi madre el ánimo necesario para continuar: los adornos que jamás puse, los vestidos de sus primas muertas que regalé, la porcelana de la que me desprendí, tenían para ella un sentido especial y yo, lo desaparecí y me convertí en una minimalista casi carente de "cosas" porque no quiero que nadie tenga que pasar por ese momento de decisión que desgarra.
Sé que muchos no están de acuerdo, pero no me arrepiento, hay que sacar para que entre lo nuevo y hay que darle valor a otros objetos, momentos o personas.
Estos días tengo muy presente a mi madre, presiento que no está en desacuerdo con lo que digo...cuestión que esto me hizo escribir nuevamente, así que ¡Salud!
Rosana
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