Este jueves la convocatoria está a cargo de Neogéminis, el tema propuesto es: "Intriga en la gran ciudad", se trata de escribir un relato que no supere las 350 palabras, con la estética y características de la novela negra tradicional, tratando de meter al lector en el mundo de intrigas, sordidez y conflictos, donde la ambientación es el pilar fundamental para desarrollar la narrativa.
A veces la oscuridad, la sordidez no están afuera, sino adentro de uno...
(las imágenes que usé para acompañar mi historia son de IA)
Espesa niebla. (Por Patricia F.)
Era una especie de callejón sin salida, el mundo lo devoraba, sus propios demonios luchaban con los ajenos...
Por la calle empedrada caminaba a paso lento, cantando bajito ese tema de música rock icónico de los años 80, mientras fumaba un pucho y en la otra mano una lata de cerveza casi vacía, ¿era la cuarta, quinta o sexta de esta noche?, no lo recordaba.
Se sentía triste, vacío como nunca, la sordidez de la calle se iba acrecentando a la par de su tristeza, no encontraba su espacio en ninguno de los mundos que habitaba. Su mente solía jugarle bromas y no sabía si todo era real o dónde estaba, a veces se sentía tan perdido, casi al borde de la locura.
La espesa niebla bajaba cada vez más transformando las sombras de los árboles de la plaza en fantasmas que amenazaban con devorarlo, pero la niebla de su mente era aún más espesa y su monstruo interior, aún más aterrador que los callejeros no paraba de atacarlo.
Se sentía vacío, atragantado por su dolor, mientras avanzaba lentamente. Con el cigarrillo que estaba terminando encendió otro y aspiró el humo con tanta fuerza, como queriendo en cada bocanada poder ahogarse en su propia miseria de soledad, humo, alcohol. Desde cuando se sentía así, no lo recordaba, desde siempre quizá, solo sabía que no encajaba en este mundo.
Un indigente que se cruzó en su camino le pidió un cigarrillo, él se lo dio encendiéndolo de la misma manera que el suyo.
Se miraron sin decir nada, él sacó otra cerveza de su mochila y se la ofreció al hombre, que agradeció con una sonrisa. Por un instante se sintió menos solo, mientras continuaba su camino pensaba que por un momento la niebla se había disipado, que por un pequeño instante ese callejón le abría una pequeña salida a su oscura vida.
Excelente relato, Patri, me encanta. Un personaje roto por dentro, alcohol, cigarrillos, calles oscuras, niebla, soledad, confusion mental y atmosfera opresiva.
ResponderBorrarMe gusta mucho el genro noir donde el conflicto esta en la mente y el sufrimiento del protagonista. Muy bien logrado, te mando un besote 💕
Muchas gracias bella Hada de las Rosas, realmente me alegra mucho que te haya gustado, tusa palabras son un mimo al alma, un abrazo grande.
BorrarPATRICIA F.
A veces hay callejones tan oscuros que una ínfima luz abre las esperanzas.
ResponderBorrarTriste vida la del protagonista.
Un buen micro.
Beso Patricia.
Feliz jueves 😘
Muchas gracias Campirela, me alegra mucho que te haya gustado mi historia, un fuerte abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Patricia, foste brilhante na descrição desse cenário sombrio, na encruzilhada escura de vida que esse homem parecia estar ! Tão sombrio que apenas um minuto de companhia com um desconhecido já lhe fez sentir melhor... Ficou linda! beijos, ótimo dia, chica
ResponderBorrarMuito obrigada, garota, pelas suas palavras, realmente fico muito feliz que você tenha gostado da minha história, suas palavras são um carinho para a minha alma, um grande abraço.
BorrarPATRICIA F.
Supongo que eso somos, al fin y al cabo, extraños que se cruzan en la niebla, que comparten breves momentos de intimidad y luego siguen su camino
ResponderBorrarCreo que sí, cada uno de una manera u otra tiene una niebla en su mente, pensamientos de los cuales puede salir fácilmente o no, dependiendo de la situación y a veces solo eso, compartiendo un momento con alguien extraño.
BorrarMuchas gracias por tus palabras, un abrazo.
PATRICIA F.
Muy buen relato, como siempre te dkgo, podrías continuarlo si tuvieses ganas. Buena atmósfera y escenario y descripckón de la soledad asfixiante.
ResponderBorrarMuchas gracias Ro por tus palabras, para mí son muy importantes, siempre me interesa tu opinión, un abrazo grande.
BorrarPATRICIA F.
Tantas veces me sentí asi... los adoquines me tragaban, la sirena de los cargueros distraía al viento y el frio de la nocha, siempre había un sucucho abierto para guarecerse de la noche....
ResponderBorrarEs duro y es difícil cuando a uno lo embargan esos sentimientos, la soledad es difícil y en la noche es aún peor.
BorrarGracias por leer y comentar.
PATRICIA F.
Encontrar esperanza donde no la hay, parece ser el leitmotiv del muy buen relato. Saludos
ResponderBorrarMuchas gracias por leer y comentar, es bueno tener esperanza a pesar de todo, sino la vida no tiene sentido.
BorrarSaludos.
PATRICIA F.
Me ha gustado esa brisa de esperanza que se abre al final y que nos lleva a pensar que en el más sórdido de los ambientes existe esa pequeña luz que puede iluminar nuestro caminar.
ResponderBorrarUn besazo
Muchas gracias Tracy, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Hola Patricia,
ResponderBorrarNos trasladas a un escenario oscuro en el que se ha perdido nuestro protagonista. Está desorientado y recurre a lo que puede. El final lo interpreto como la necesidad de un guía, de un posible amigo y una falta de valor para aceptarlo.
Me ha gustado mucho.
Un saludo.
Hola LUFERURA muchas gracias por tus palabras, me alegra mucho que lo hayas interpretado tan bien y te haya gustado, a veces los espacios sórdidos están dentro de una persona y no afuera
BorrarUn abrazo
PATRICIA F.
Nos presentas una historia muy triste de alguien que vive su vida con decadencia, en soledad, incluso sin querer estar en ella. A menudo ser Acompañados cura muchos males, y gracias al mendigo, aunque fuera un poco, se soledad fue menos y la niebla le dio un respiro.
ResponderBorrarMuy buen relato, un abrazo!
Hola Sckyw_712 muchas gracias por tus palabras, me alegra mucho que te haya gustado, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Transmite la soledad, el dolor y la lucha interior del protagonista, utilizando una atmósfera oscura que acompaña perfectamente sus emociones. El pequeño gesto de solidaridad al final aporta un rayo de esperanza.
ResponderBorrarUn abrazo
Hola Nuria, muchas gracias por tus palabras, me alegra mucho que te guste, lo has interpretado perfectamente, un abrazo y buen comienzo de semana.
BorrarPATRICIA F.
Me gusta la niebla como una metáfora de un conflicto interno, que parece estar disipándose.
ResponderBorrarUn abrazo.
Muchas gracias Demiurgo, me alegra que te guste, a veces es mas intensa la niebla y oscuridad interior que la externa, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Es un buen relato y con un final esperanzador, como a mí me gustan. He disfrutado mucho con su lectura.
ResponderBorrarAbrazos
Muchas gracias Brurata, me alegra mucho que lo hayas disfrutado y te guste, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
La empatia hacia el otro, aunque sea totalmente ajeno, puede ser puerta de entrada a un cambio que nos haga sentir la realidad de otra manera. Un abrazo y muchas gracias por sumarte, Patricia
ResponderBorrarMuchas gracias Mónica por tus palabras, ha sido un placer participar, un abrazo y buena semana.
BorrarPATRICIA F.
La oscuridad contrasta con un final sutil qwe recuerda que la empatía también puede salvar
ResponderBorrarMuchas gracias Maia por tus palabras, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
LO feo no es el camino, sino la compañía, o su ausencia.
ResponderBorrarAbrazooo
Muchas gracias Gabiliante por leer y comentar, un abrazo.
BorrarPATRICIA F.
Tan triste como bellamente narrado... Provoca una vez más identificación, algo usual en tus relatos... Quién no pasó por ese callejón!!
ResponderBorrarAbrazo hasta vos, Patricia.
Muchas gracias Carlos, de alguna manera u otra todos escondemos algún callejón oscuro que no atemoriza de vez en cuando, en algún momento de la vida, lo importante es lograr salir ilesos de él.
BorrarUn abrazo.
PATRICIA F.