Esta vez el blog el Tintero de Oro junto con el blog VadeReto nos proponen escribir un microrrelato de 250 palabras, donde él o la protagonista es un escritor/a desesperado/a por falta de inspiración, recurre a un tintero de oro que en un mensaje grabado le ofrece que todo lo que pida lo verá por escrito, pero...hay letra pequeña...
El tintero mágico. (Por Patricia F.)
Cuando la inspiración lo abandonó, Reginald decidió sacar de la caja fuerte el tintero de oro que recibió como regalo al publicar su primer libro, prometiendo que jamás sus musas lo abandonarían al usarlo y que podría escribir sin parar hasta terminar su mejor novela, la que haría que su nombre sea por siempre recordado en la historia de los mejores escritores.
Al tomar la pluma y comenzar la escritura, ya no pudo soltarla, no tenía hambre, ni sed o sueño; tal eran sus ansias por escribir.
Su sirvienta preocupada llamaba a su puerta, él respondía que estaba trabajando, que por favor no lo molestara.
Tan rápidamente su mano iba del tintero al papel y del papel al tintero, esa tinta roja ejercía una fascinación sobre él y no podía parar. Sin dudas, pensaba, el tintero y su tinta eran mágicos pues nunca sintió en su cuerpo ese poder.
A medida que pasaban los días su cuerpo se debilitaba, pero no su mente que febrilmente dictaba a su mano.
Al cabo de una semana encontraron a Reginald reclinado en el respaldo del sillón de su escritorio con una sonrisa en los labios, sus hojas prolijamente apiladas en lo que sería el manuscrito de su libro sobre su mesa de trabajo, la mano asiendo fuertemente la pluma, la lividez de la muerte en sus pupilas. Debajo del tintero en letras pequeñas podía leerse: “Con tu sangre escribirás hasta el final de tu vida” …