viernes, 4 de marzo de 2022

Pensamientos frente a la computadora ( por Patricia Fulvey)

 Pensamientos frente a la computadora. (Por Patricia Fulvey) 



 

Desde hace varios días, a Ana le están dando vueltas esos pensamientos en su cabeza, son como ese molesto zumbido de insectos cuando se desea conciliar el sueño, y ellos no lo permiten. 

Piensa y piensa frente al ordenador, su cerebro está tan en blanco como la pantalla misma, mientras toma un mate amargo, fiel compañero de sus horas de lectura y por sobre todo de escritura; sigue observando la pantalla y se dice así misma: 

  • ¡¡¡Carajo!!! Qué alguien me explique qué pasó … 

Lo cierto es que no podía concentrarse y redactar el texto que debía publicar esta semana, porque la decepción y el enojo se habían adueñado de ella. 

Tantos años de amistad compartida desde el comienzo de la escuela y después de unos años de perder contacto por diferentes circunstancias de la vida, (la vida misma), en la madurez se volvieron a encontrar. 

Mientras calentaba nuevamente el agua, le daba vueltas en su cabeza el recuerdo de tantas tardes de mate y charlas compartidas, de confesiones de mujeres adultas y de risas de niñas al recordar aquella infancia, el colegio... 

Luego, la pandemia se encargaría de condicionar esas charlas al WhatsApp, ¡qué suerte que la tecnología avanzó a años luz desde aquella lejana infancia!; así, el encierro se hizo más llevadero entre lágrimas de felicidad, de tristeza, risas, chistes, fotos y videos, pasaban acompañándose los días de aislamiento obligado. 

Aunque, así sin avisar, llegó un día en que todo cambió... 

  • Silencio, mentiras, engaño y decepción son una misma cosa (pensó Ana) 

Si ante una situación difícil que a una de ellas le tocó afrontar, el resto, enteradas del hecho no dijeron nada a Ana, haciéndola a un lado, vaya Dios a saber por qué, y ante su pregunta sólo recibió el silencio por respuesta. 

Así fue que de repente se aclaró su mente, sorbió otro mate, sus dedos comenzaron a teclear, en ese frenesí por escribir y contar la historia, leyó, corrigió, volvió a releer y pulsó ENTER. 

De esa forma surgió, sintiéndose triste el mejor texto que publicó en mucho tiempo. 

jueves, 3 de marzo de 2022

Un atentado a mis musas

 Hace días que el desafío juevero de esta semana me viene quitando el sueño, pero lo de anoche fue terrible. La ciencia ficción y la fantasía no es lo mio. A mi la realidad me envuelve y me llena de inspiración.

¿Cómo hacer entonces para no dejar pasar el desafío de "El Demiurgo de Hurlingham"




Juro que estuve a punto de claudicar, pero más allá del realismo que me invade, me invade también la perseverancia y la obstinación. 

Me había pasado el día pensando qué iría a escribir y así pensando, imsomnio va, imnomnio viene, sin darme cuenta me quedé dormida.

- Buenas noches, se siente bien?

- No - respondí sin saber muy bien quién se había aparecido así de golpe.

- Sé que tienes una mala noche

- No tengo idea cómo lo adivinó, pero tampoco tengo ganas de negárselo: perdí dos cosas valiosísimas, el sueño y mi inspiración

- Trabajo para mi entonces. Mi nombre es Ulises Lastrade. Detective especialista en estos casos ¿complicados?

- AH, bien. Podrá ayudarme

- Por supuesto - dijo con un aire de superioridad y convicción que resultaba envidiable

Yo  seguía torturada, no entendía en qué mundo estaba precisamente. Luchaba para abrir los ojos, pero el efecto de las gotas de cannabis (que resultan efectivas después de la madrugada porque me rehuso a tomarlas temprano), no dejaba que pudiese abrirlos del todo.

- Haga algo urgente entonces. Está por vencer el tiempo para preparar el relato juevero y sigo sin poder escribir palabra.

- El problema del sueño lo tenemos resuelto

- Tenemos? 

- Si, buenas noches mi nombre es Sephora

Inmediatamente y a pesar de la pesadez que sentía en los párpados pude adivinar que estaba en presencia de una bruja

- Bruja no - dijo el tal Ulises como si hubiese leído mi pensamiento o mi aspecto aterrado, desconozco - Bruja no, boticaria y trae la solución.

- Si, traje un brebaje que será mágico, te hará el mejor de los efectos, nadie puede resistirse a la combinación de Valeriana, Marcela, Pasiflora y tilo. Será un remanso y llegarás a conciliar rápidamente el sueño, de ahora en más.

- Realmente no entiendo de qué mundo han salido ustedes, pero les estoy sumamente agradecida. Ojalá que mañana pueda reproducir este encuentro y cumplir con la consigna que me atormenta desde el mismo día en que la vi por primera vez.

- Tal vez no tengas que resistirte al género propuesto, romper con la testarudez de sostener que lo único posible de ser escrito son los hechos reales. ¿ Quién dijo que la realidad es real? ¿Dónde comienza lo real y dónde comienza la ficción? ¿Es acaso lícito pensar que sólo hay un mundo posible? ¿Y si ese mundo posible es el nuestro y no el que vives tú a diario? ¿ No es acaso egoista pensar que solo ese mundo dañino en el que vives y te inspira a escribir es el único que existe? - Casi enunciaron ambos a coro

- Son demasiadas preguntas retóricas para este momento en que siento que mis párpados son de plomo, pero a pesar de eso, presiento que tienen razón. Seguramente mañana podré poner en el papel todo lo que aconteció en este encuentro y sin querer, estaré aceptando que también puedo comenzar de a poco a aceptar que lo ficcional es tan fantástico como esa realidad que tanto me atrae.

Rosana

Gracias Patricia Fulvey por socorrerme y activar mis musas.



miércoles, 2 de marzo de 2022

Rocío atrasado

Me hice una escapada de carnaval a mi casita de las sierras cordobesas y me retrasé con el desafío de SINDEL, así que me quedé en el ROCÍO. Espero sepan disculpar el retraso, pero tomé el lápiz (literal) y la página en blanco mientras iba alejándome de mi lugar en el mundo y bueno, esto es lo que salió.

Rosa China obtenida de un tronquito que recogí durante la poda de invierno


Calmayo, Córdoba, República Argentina


Se abrió para despedirse
¿Creen ustedes en los milagros?
Voy yéndome nuevamente
hacia los bloques de cemento,
hacia la ruidosa urbe,
hacia los caños de escape,
hacia el cielo empañado de smog,

Se abrió para decirme ¡Buen día!
Abierta y plena como una boca sedienta
Dejo a mis solitarias piedras
y al enorme verde que se impregna en mis ojos
Esa alfombra que me socorre
cuando el calor del empedrado me sofoca.

Dejo aquí los logros del esfuerzo.
La tierra, bondadosa agradece el poco riego
que le damos de vez en cuando.
Espera silenciosa que volvamos.
Alertas están los brotes, las semillas, van germinando
deseando vernos volver desde la jungla
Sé que mi paraíso se alimentará del ROCÍO, de la brisa
de alguna que otra lluvia, de tanto que lo pienso,
de tanto que lo sueño.

Rosana


martes, 1 de marzo de 2022

Para no pensar. (Por Silvy Olivieri)





Desde nuestro blog hicimos una propuesta, un hermoso desafío de escritura y creatividad. Y como, además de formar parte de este equipo amo ser desafiada, quise participar también. Espero les guste este relato de otra Artesana de la palabra.


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El auto dejó de funcionar de golpe, como si se hubiese cansado de sus vueltas desorientadas intentando encontrar en vano la ruta. Había cotejado el mapa una veintena de veces pero en alguno de tantos giro a derecha e izquierda se perdió. Miró a los lados, el atardecer avanzaba rápidamente y temió que la oscuridad lo envolviera todo antes de poder salir de allí. No era hombre de campo, su piso en Buenos Aires lo esperaba con todo el confort y ya comenzaba a aturdirlo el silbido de las chicharras.

Vio a lo lejos una pequeña luz mortecina asomando entre los arboles. Dedujo que podría ser una vivienda y hacia allí se dirigió intentando cuidar sus zapatillas Nike del barro y los yuyos.  La casa que tenía en frente no era más que un montón de tablones clavados desordenadamente, un techo de chapa y muchos cacharros y porquerías alrededor. Se oía el llanto de un bebé y el canto melodioso de una mujer.

Golpeó sus manos, no se animó a hacerlo en la puerta desvencijada por temor a tirarla abajo. Un niño de unos 12 años asomó su cabeza por la ventana y le abrió. 

Buenas, -dijo en un murmullo. ¿Y si lo asaltaban? ¿Y si le sacaban su hermoso reloj y su billetera? No se había dado cuenta de dejarla en el auto. Aunque allí también hubiera corrido peligro. ¿Y si una vez que les mostrara el auto lo desvalijaban? 

Buenas- respondió el niño con una hermosa sonrisa abriendo la puerta de par en par. Pase - invitó.

Una vez dentro, la mujer que cantaba mandó al niño a buscar a su esposo. Sin soltar al bebé le ofreció un vaso de vino y la comida que tenían sobre la mesa. Él se negó con respeto y hasta vergüenza. No parecían ladrones ni delincuentes.

El dueño de casa escuchó la explicación de su inesperada visita, casi sin palabras llevó un bidón, unas herramientas y comenzó a caminar hacia la ruta.

Solo le falta nafta - comentó. A muchos les pasa que se olvidan porque la ruta es larga y no hay estaciones cerca. Con esto que le doy va a aguantar hasta la próxima que queda a 10 kilómetros.

Quiso pagarle pero el campesino se negó, alzó la mano en señal de saludo y se fue.

Nunca había estado tan cerca de la pobreza. Nunca había pensado en ello 

 Dios mío qué poco se puede hacer por la gente, lo único que nos queda es no pensar. 

Regresó a su piso de Buenos Aires, prendió el aire acondicionado, encendió su televisor de 50 pulgadas y llamó a su novia. Le contó de los negocios, del campo que había comprado y de la aventura con su auto sin nafta.

¡Qué miseria che, qué miseria... tres empanadas que sobraron de ayer, tres empanadas para dos personas” - exclamó- 

Se acostó en su magnífica cama king size, entre sus finas sábanas. Cerró los ojos y se hizo caso: dejó de pensar en la gente pobre, total no se puede hacer nada.

En aquellas vastedades. (Por Patricia F.)

  Este jueves la propuesta se encuentra a cargo de Campirela , el título: "Frases célebres y reflexivas", se trata de elegir una, ...