miércoles, 31 de enero de 2024

Eres, te busco. (Por Patricia F.)

 


Relato de los jueves: "Mi persona favorita".


Este jueves nuestra anfitriona, Sine Die en su blog Indefinidamente en el tiempo, nos propone el desafío de escribir sobre nuestra persona favorita.

No fue fácil elegir pues en mi vida hay varias personas que son o han sido mis favoritas, no podía decidir por una, así que este texto surgió, espero les guste.







Eres, te busco... (Por Patricia F,)


Te busco entre las sombras, en el anonimato de esos rostros sin nombre que desfilan ante mis ojos. 

Te busco en la calidez de una tarde de verano o bajo las mantas de lana en las noches de invierno. 

Te busco entre mil miradas y sonrisas taciturnas, en almas cargadas de nostalgia. 

Te busco cada día en esas calles repletas de gente y en los bosques solitarios, te busco en cada ser viviente que se atraviesa en mi camino. 

Eres luz y eres sombra, amor y odio, lágrimas y sonrisas, placer, dulzura de fresas maduras, amargor de hiel, frialdad de hielo, rojo pasión, agua fresca de cascada que calma mi sed, aroma de jazmines. 

Eres luna llena entre montañas, olas de mar en un incesante ir y venir mojando mis pies en la orilla. 

Pétalos de rosa deshojados sobre mi cuerpo desnudo, gotas de miel sobre mi lengua ávida de dulzor, burbujas de espumante que me hacen cosquillas al beber. 

Te busco y estás en mi cama, en mi corazón y en mi mente, en esa canción que suena una y mil veces. 

Eres mi preferido, ese ser que me da vida en cada beso, esa nostalgia del pasado, la pasión del presente y el anhelo del futuro, eres mis tiempos de verbos conjugados y por conjugar... 

Simplemente eres y te busco. 

 

jueves, 25 de enero de 2024

El secreto. (Por Patricia F.)

 

Una nueva propuesta para este jueves nos hace Mag, en su blog La Trastienda del pecado, "la luz oculta del faro".

Escribir un micro, donde se incluya la frase abajo destacada, espero que les guste mi historia.

La imagen que acompaña al final es una fotografía de mi autoría que saqué en el faro de Isla Mocha, Chile en el año 2008.








El secreto. (Patricia F.) 

“No sé por qué te escribo, tal vez porque no puedo llevarme conmigo tanto peso en la mochila, pero tampoco deseo que te hagas responsable de unos actos que no te competen. Casi seguro que añadiré peso sobre tu conciencia, pero también sé que sabrás qué hacer.” 

La noche de la desaparición del barco pesquero, algo espantoso asomó de la profundidad de las oscuras aguas y literalmente lo engulló como una orca se traga a una foca, mis ojos no daban crédito a lo que veían, mi desesperación fue tal que no supe qué hacer, si tan solo hubiera podido fotografiar el hecho. 

Quién iba a creerme, nadie, pensarían que estaba borracho en horas de mi trabajo y que a causa de mi irresponsabilidad el barco se hundió al chocar contra las rocas. Realmente quién iba a creer que un monstruo marino, ese día se cenó al barco. 

Por eso no dije nada, simplemente fingí no haberlo visto y que todo el mundo creyera que naufragó en alta mar. pero querido colega desde ese fatídico día hasta el de hoy, cada noche observo desesperadamente el mar hasta dónde llega la luz del faro, con la esperanza de volver a ver al monstruo pues su imagen no me deja dormir desde entonces, a veces creo que estoy loco, que fue un sueño y cada nuevo amanecer descubro que no es así. Cargo en mi conciencia la terrible desaparición de las almas de ese buque, mi vida ha sido un infierno desde entonces. 

Ya estoy viejo y sigo oteando el mar con la desesperación y la angustia de ese secreto. No, no estaba borracho esa noche como no lo estoy ahora que te escribo. Solo te pido que, si muero antes de que se descubra a ese demonio marítimo, hagas pública esta carta, para que esos marinos descansen en paz y sus viudas sepan definitivamente qué sucedió. 

Perdón por esta carga que te dejo, pero mi alma está cansada ya... 

Hasta siempre amigo.                                                  

                                     Pablo Lezcano 

                                       (El viejo farero) 




   
                                                   Fotografía de mi autoría, faro de Isla Mocha, en Chile.

miércoles, 17 de enero de 2024

Lucía y su curiosidad sin límites. (Por Patricia F.)

 

Hola amigos, en esta convocatoria de los jueves, nuestra anfitriona Cecy en su blog Deshojando relatos, nos propone "en un abrir y cerrar de ojos, una frase me inspira", abrir un libro en cualquier página y elegir al azar una frase, sin mirar e inspirarse para escribir  una historia.






 Este es el libro que estoy leyendo actualmente: "Soy un gato", de Natsume Soseki la frase que surgió se encuentra en la página 178.


- (Decir “husmear” da una impresión equivocada e incluso suena vagamente reprobable.)

 Esta frase me inspiró este micro:

Lucía y su curiosidad sin límites. (Por Patricia F.) 


Debía andar rondando los 80 años y se sabía vida y obra de todos los vecinos del pueblo, desde pequeña a Lucía le gustaba saber los hechos acontecidos a sus compañeritos de colegio primero y a sus vecinos después, siempre fue la lleva y trae noticias del lugar.  

Ella pensaba que “husmear “para saber qué sucedía y tal vez brindar su ayuda o consejo no estaba mal, así que andaba metiendo su naricilla respingada en cuánto asunto oliese extraño, tantos años haciendo lo mismo que se transformó en su “profesión”, podría decirse. 

Un día Lucía vio desde su jardín mientras regaba las plantas que, a la casa de enfrente tanto tiempo cerrada, llegaba una mujer de mediana edad a vivir, estacionó su auto y bajó un par de valijas y algunas cajas. Se quedó observando a la recién llegada, mientras corría el agua de la manguera inundando ese sector del jardín y casi una abeja se le mete en su boca abierta por el asombro. 

Salió presurosa sin cerrar la canilla y entro a su casa sacudiendo a su esposo que dormía una siesta en el sillón: 

  • -¡Despierta Manuel, que te despiertes hombre! 

  • -¡¡¡Pero qué pasa mujer, para tanto alboroto!!! 

  • -Levántate de allí (mientras lo sacudía), ven a la ventana a ver... 

Tal era la excitación de Lucía que por poco y se lo lleva a la rastra al pobre Manuel. 

  • -Ahá, ¿para eso tanto alboroto?, un auto estacionado enfrente. 

  • -Pero hombre, abre bien los ojos, una desconocida ha venido a vivir allí, esa casa lleva años cerrada desde que Juan se fue a la ciudad, ¿¡no te parece extraño!? 

  • -Pero qué extraño ni qué nada, probablemente le compró o alquiló la casa a su antiguo dueño. 

  • -Ya lo averiguaré, le dijo a su marido, y así sin decir nada más salió con una tijera en mano. 

Mientras tanto Manuel volvía a su sillón preferido a continuar con su siesta. 

Lucía cortó unas flores de su jardín y cruzando la calle, salió dispuesta a dar la bienvenida a su nueva vecina. 

Luego de unos minutos, regresó muy molesta, volviendo a sacudir a su marido sacándolo nuevamente de los brazos de Morfeo, expresando su enojo: 

  • -Puedes creerlo Manuel, la muy maleducada, apenas se asomó, tomó las flores dijo que “muchas gracias”, y me cerró la puerta en las narices. 

  • -Pero qué quieres mujer, la pobre debe estar cansada, si acaba de llegar. Déjala descansar por lo menos (mientras cerraba otra vez los ojos y retornaba a su sueño por segunda vez interrumpido) 

Al tiempo que Lucía partía hacia la cocina pensando en hornear un budín para ir nuevamente al día siguiente a dar la “bienvenida” a la nueva vecina... 

Luz y sombra de mí misma (Por Patricia F.)

  Este jueves la convocatoria está a cargo de Sylvia , "inspirándonos", en una serie de ciencia ficción, basada en el cómic "...