lunes, 24 de julio de 2023

Concierto de tosedores. (Por Patricia F.)

Este texto surgió hace un par de noches estando en el Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires, viendo un maravilloso concierto, donde tocó la excelente pianista Marta Argerich.

Suelo ir al teatro a ver óperas, me gustan mucho, algunos conciertos y ballet, siempre hay muchas toses, pero el pasado sábado fue tremendo, así que en el intervalo saqué una lapicera un pequeño anotador, que siempre llevo en la cartera, y surgieron las primeras palabras.



(Cúpula del Teatro Colón con su magnífica araña de 1300 kg y 552 lámparas, y el techo con pinturas de Raúl Soldi)

 


Concierto de tosedores. (Por Patricia F.) 

 

Mi amigo Amando dice...  

…....................................... 












El teatro se ha llenado de espectadores, las luces se apagan y sólo el escenario queda iluminado, los músicos ya están ubicados en sus puestos, con sus partituras e instrumentos listos esperando la entrada del director. 

Suenan los aplausos para recibirlo, éste tras una breve reverencia para gradecer al público, se sube al podio alza las manos, mira a los músicos, da la orden y empieza el primer movimiento, suave pianísimo. 

El primer violín es un canto de ángeles interrumpido por una estridente tos en el centro de la platea, a la que responde otra tos acatarrada en uno de los palcos izquierdos y en el derecho alguien retruca, para dar paso a los copiosos estornudos, cuanto más suave suena la orquesta más fuerte las toses... 

Conciertos, óperas, ballets son acompañados siempre por este tipo de “expresiones cacofónicas” desagradables, no es que la gente no deba estornudar si justo en medio del concierto le vienen ganas, pero podrían intentar de alguna forma minimizar el ruido, no sé tal vez taparse la boca, aguantar el estornudo, en fin... es lo que yo hago pues no me gusta molestar, peeeeroooo, ahí aparece la teoría de mi amigo, resultante tras largas charlas con una copa de un buen vino o varios cafés trasnochados a la salida del teatro. 

Armando sostiene la siguiente teoría: que son gentes necesitadas de fama, que necesitan decir “aquí estoy yo” y la única forma de hacerse notar es “tosiendo de manera ruidosa, muy ruidosa”. 

“No seré cantante, no seré músico ni bailarín, no estoy sobre el escenario, ¡¡¡pero aquí estoy yo”!!! 

Realmente después de analizarlo, creo que mi amigo tiene razón, estoy saliendo del teatro sabiendo que una vez más se confirma lo que mi amigo Armando dice........... 





(Las fotografías son de mi autoría, esa misma noche de concierto día 22 de julio de 2023)

miércoles, 12 de julio de 2023

La vida fue una excusa. (Por Patricia F.)





Propuesta juevera.

Esta vez me sumo a la propuesta de Neogéminis, "excusas", espero les guste mi historia, me gusto el tema, todos alguna vez en la vida hemos puesto excusas ante diferentes circunstanci











La vida fue una excusa. (Por Patricia F.)

 

A pasos lentos con su bastón como única compañía, don Luis llegó a la plaza donde acostumbraba a ir cada día soleado, se sentó en el mismo banco para que el sol le calentara su dolorida espalda. 

Mientras observaba a los abuelos jugar con sus nietos, algunos paseando a sus perros y parejas de enamorados haciéndose arrumacos. No podía evitar el pensar en su vida que pasó, ¡tan rápidamente! Y en la pila de excusas que fue acumulando en todo ese tiempo como papeles se acumulaban en altas pilas sobre su escritorio cuando era empleado en sus años mozos.

Siempre se excusó y nunca tuvo en claro la razón, si fue por timidez o falta de interés, cerrando los ojos pensó en aquella joven que conocía desde el colegio, cuando sus amigos lo incitaban a salir al baile y hablarle, él siempre argumentaba que estaba ocupado, que debía ayudar a su padre en el negocio, que tenía que estudiar para un examen, que... ¡¡¡Qué tonto había sido!!! Realmente le gustaba esa muchacha, pero tenía miedo al rechazo, vergüenza y siempre inventó algo para no verla a solas. 

A lo largo de la vida lo persiguió ese recuerdo y luego en la oficina cuando algunos de sus compañeros iban a un bar y lo invitaban, él siempre argumentaba otro compromiso, así es que se fue quedando solo, ni una mascota quiso tener porque según Luis, son sucios, hacen ruido, son caros de mantener y quién la cuidaría si él decide tomarse unos días de vacaciones o se va al viaje final y definitivo. 

Siempre pensó en viajar un poco, pero casi nunca lo hizo, pues pensaba que no estaba bien dejar solos a sus padres y cuando sus padres partieron, pensó que ir solo sería muy aburrido, todos sus amigos estaban casados, todos con sus vidas armadas y él seguía buscando excusas para no hacer. 

La vida se le fue pasando tras los pretextos hasta el punto de que sin dudas no le quedaba mucha vida por recorrer, cuando decidió por una vez seguir adelante con una idea, se levantó y volvió sobre sus pasos, hasta llegar a esa calle donde vive ese perro viejo abandonado a su suerte, sacó del bolsillo un trozo de pan y se lo ofreció como cada día y como cada día el perro lo siguió hasta su casa, pero esta vez no le cerró la puerta en las narices, esta vez lo dejó entrar, pues no había excusas para que dos viejos como ellos terminaran sus días solos, por primera vez en muchos años Luis se sintió feliz. 

 




jueves, 6 de julio de 2023

Viejo roble. (Por Patricia F.)


Hace unos días fuimos a almorzar con mi esposo a un lugar en el campo, donde hay varios árboles, muy bellos, pero el que resalta entre todos es un roble.

Este hermoso y viejo árbol me llamó la atención por su porte y sus coloridas hojas, lo que me llevó a sacar varias fotos que comparto en esta publicación.

También me inspiró a escribir estas palabras, espero con ellas hacerle un pequeño homenaje.






 Viejo roble. (Por Patricia F.) 

 

Como mariposas de ligeras alas 

en tonos verde, amarillo-ocre 

las hojas secas del roble 

se desprenden, van cayendo, 

y en su corto viaje a la tierra 

vuelan con un ligero y lento planeo, 

recordando a las gráciles hadas de las flores... 

Cientos de ellas en su danza final 

para convertirse en poco tiempo, 

en abono de la tierra que 

alimentará al viejo roble 

en un eterno círculo de muerte 

y eterno renacer en primavera. 

Parece que nieva el roble 

cuando se desprende de sus hojas muertas. 







Son doradas sus hojas,  

cual láminas de oro. 

Su tronco poderoso 

semeja un guerrero mitológico, 

que los fuertes vientos del sur  

no han podido derribar. 

En cuánto llega el otoño 

el viejo roble se desgrana, 

en cientos de relucientes bellotas 

duras como la grava. 

 




 (Las fotografías las tomé el sábado 1 de julio de 2023, en el aeroclub de Lobos, Provincia de Buenos Aires).

Patricia F.

La reja. (Por Patricia F.)

  Esta semana participo de nuestra propuesta: "Detrás de la reja", es una historia que escribí hace un par de meses inspirada en l...