Hola a todos y todas, me sumo a la convocatoria del jueves 1 de octubre propuesta por Neogéminis. La misma nos ofreció una serie de títulos extravagantes y de entre ellos elegí:
"Confesiones de un espejo que se cansó de ver"
Espero les guste y sino, saben que aquí hay libertad de opinión y serán todos bienvenidos.
Espejito, Espejito por Rosana
Pego gritos ahogados cada día y a veces cortas carcajadas,
sobre todo cuando ensaya esas sonrisas falsas intentando practicar todos los
consejos de las terapeutas no tan escolarizadas que abundan en el Instagram: “Comience
el día con una sonrisa! Piense que todo va ir bien y su cerebro escuchará y
entonces, todo irá bien” y ella se lo cree, pero, mientras con la mano derecha se
sostiene el costado derecho e intenta no emitir sonidos alarmantes por el dolor
del cuerpo apenas se levanta, la mano izquierda se frota el ciático, pero
practica la gran sonrisa y dice: Hoy será un día maravilloso, lo será, lo será,
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Lo maravilloso es que tiene una voluntad de hierro, juro que
jamás va a deprimirse. Mientras practica el ritual de la sonrisa mira a través
de mí, el estante en donde están: la
crema diurna, el ácido hialurónico, la nocturna y la de manos con lavanda, para
que además de suavizarle las manos, le deje un perfume que dicen, le calmará la
ansiedad…pobre, se frota y la respira, y la respira, la respira, pero su
ansiedad le viene de años, es parte de sí misma y yo acá, desde hace
exactamente treinta años, fijo, pegado a estos azulejos sin que nadie me
permita trasladarme, colocarme en otro sitio, recrearme, ver algo de sol y algo
de verde.
Me quejo, pero tengo mucha más suerte que el espejo de la
madrastra aquella que torturó a uno de mis primos hermanos, lo sometió a una continua
inquisitoria: “Espejito, espejito, dime quién es la más bella” y pretendía que
él entrase en un círculo de mentiras catastróficas amenazándolo con
convertirlos en una montaña de pequeños cristales, bah, al fin y al cabo
terminó así.
Creo que esta breve confesión carece de total sentido, si
tuviese manos, me rascaría la espalda hasta hacer desaparecer el material que
provoca que ella pueda reflejarse en mi superficie, no por nada, sino porque
estoy totalmente aburrido y necesito que me digan, confiesen que me entienden,
pero mi destino es enmudecer y tal vez, dentro de un rato, observar cómo con la
famosa menopausia, su bozo comenzó a parecerse al de Barba azul…Espantado
estoy, y encima como cada vez ve menos, si no se pone anteojos, le quedan
algunos vellos colgando.
Rosana
rsssssssss...
ResponderBorrarPobre espelho que fica ali, entediado a ver e acompanhar o envelhecer de sua dona e nada poder falar!
Aqui em casa ele não tem tédio, mas quase morre de susto, pois a dona faz cada travessura com as tintas em seus cabelos que ele deve "rir por dentro",rs...
ADOREI teu texto!
beijos, tudo de bom,chica