martes, 6 de febrero de 2024

Mi mundo se extingue. (Por Patricia F.)

 

Esta vez el Tintero de Oro en su concurso número 40, homenajeando a Ítalo Calvino, nos propone escribir un relato donde el protagonista quede dividido/a en dos partes una buena y otra mala, la división puede ser física o psicológica.

Espero les guste mi tema elegido, sé que no es agradable pero al final cuento porqué lo elegí.







Mi mundo se extingue. (Por Patricia F.) 

Soy uno de los millones de seres pequeños que habitan este espacio, pero no por ser pequeños dejamos de ser importantes y ¡vaya sí lo somos! pues sin nosotros el mundo se extinguiría, creamos nuevos seres y los mantenemos con vida hasta su vejez y natural desaparición por el desgaste que se produce con los años. 

Todos juntos tenemos tareas específicas que cumplir y trabajamos asociados las veinticuatro horas del día por el bien de nuestro cosmos; podría decirse que somos una especie de clones del bien. La vida siempre transcurrió feliz y sin sobresaltos, pues nuestra organización así lo requiere para el correcto y sincronizado funcionamiento, algo fuera de lugar haría quebrar el delicado equilibrio de espacio, tiempo, vida. 

Un día algo extraño pasó y algunos de nuestros hermanos comenzaron a transformarse en una especie de alienígenas malignos que en vez de trabajar en beneficio del universo lo empezó a destruir. 

No sabemos cómo ni cuándo, pero comenzaron a infiltrarse entre nuestras filas y a destruirlas, debilitando así nuestro mundo. 

La guerra comenzó, debo confesar que recibimos ayuda externa de otros mundos, atacando a estas fuerzas del mal, mientras nosotros tratábamos de encontrar una respuesta a lo que ha pasado y una solución.  

La pregunta ha sido: ¿por qué un cuerpo exactamente igual al mío se transformó en maligno? No tengo respuesta... 

Esa ayuda externa, ha disminuido considerablemente a esos seres, pero no ha matado a todos y ellos se esconden en las sombras, lo sé porque a diario suenan alarmas que detectan sus movimientos. Llevamos meses así, repito, nuestro mundo se debilita cada vez más, lo peor es que como el ADN de los malignos es igual al de nosotros los benignos, cuando la ayuda externa ataca la radiación nos destruye a nosotros, los buenos también. 

Nuestro número está mermando y el universo conocido de nuestro mundo está desapareciendo. 

Sólo me queda por decirles que extrañamente a lo que todos piensan, nuestra muerte, la de los buenos, mi muerte arrastra también la de los malos... 

Les cuento esto con mi último aliento, pues el cáncer está ganando la batalla y el cuerpo de mi universo está muriendo. 



Nota final:

 Elegí el tema del cáncer para de alguna manera homenajear a todos los enfermos que están luchando contra esta cruel enfermedad y para recordar a mis seres queridos (que son varios fallecidos a causa de dicha enfermedad) sobre todo a mi madre, que fue valiente, que presentó batalla hasta último minuto y lamentablemente la perdió.

Considero que esta enfermedad divide el cuerpo en dos partes la buena y la mala, las mismas células del cuerpo que se transforman en dañinas al propio organismo y las buenas que siguen su lucha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 31 de enero de 2024

Eres, te busco. (Por Patricia F.)

 


Relato de los jueves: "Mi persona favorita".


Este jueves nuestra anfitriona, Sine Die en su blog Indefinidamente en el tiempo, nos propone el desafío de escribir sobre nuestra persona favorita.

No fue fácil elegir pues en mi vida hay varias personas que son o han sido mis favoritas, no podía decidir por una, así que este texto surgió, espero les guste.







Eres, te busco... (Por Patricia F,)


Te busco entre las sombras, en el anonimato de esos rostros sin nombre que desfilan ante mis ojos. 

Te busco en la calidez de una tarde de verano o bajo las mantas de lana en las noches de invierno. 

Te busco entre mil miradas y sonrisas taciturnas, en almas cargadas de nostalgia. 

Te busco cada día en esas calles repletas de gente y en los bosques solitarios, te busco en cada ser viviente que se atraviesa en mi camino. 

Eres luz y eres sombra, amor y odio, lágrimas y sonrisas, placer, dulzura de fresas maduras, amargor de hiel, frialdad de hielo, rojo pasión, agua fresca de cascada que calma mi sed, aroma de jazmines. 

Eres luna llena entre montañas, olas de mar en un incesante ir y venir mojando mis pies en la orilla. 

Pétalos de rosa deshojados sobre mi cuerpo desnudo, gotas de miel sobre mi lengua ávida de dulzor, burbujas de espumante que me hacen cosquillas al beber. 

Te busco y estás en mi cama, en mi corazón y en mi mente, en esa canción que suena una y mil veces. 

Eres mi preferido, ese ser que me da vida en cada beso, esa nostalgia del pasado, la pasión del presente y el anhelo del futuro, eres mis tiempos de verbos conjugados y por conjugar... 

Simplemente eres y te busco. 

 

jueves, 25 de enero de 2024

El secreto. (Por Patricia F.)

 

Una nueva propuesta para este jueves nos hace Mag, en su blog La Trastienda del pecado, "la luz oculta del faro".

Escribir un micro, donde se incluya la frase abajo destacada, espero que les guste mi historia.

La imagen que acompaña al final es una fotografía de mi autoría que saqué en el faro de Isla Mocha, Chile en el año 2008.








El secreto. (Patricia F.) 

“No sé por qué te escribo, tal vez porque no puedo llevarme conmigo tanto peso en la mochila, pero tampoco deseo que te hagas responsable de unos actos que no te competen. Casi seguro que añadiré peso sobre tu conciencia, pero también sé que sabrás qué hacer.” 

La noche de la desaparición del barco pesquero, algo espantoso asomó de la profundidad de las oscuras aguas y literalmente lo engulló como una orca se traga a una foca, mis ojos no daban crédito a lo que veían, mi desesperación fue tal que no supe qué hacer, si tan solo hubiera podido fotografiar el hecho. 

Quién iba a creerme, nadie, pensarían que estaba borracho en horas de mi trabajo y que a causa de mi irresponsabilidad el barco se hundió al chocar contra las rocas. Realmente quién iba a creer que un monstruo marino, ese día se cenó al barco. 

Por eso no dije nada, simplemente fingí no haberlo visto y que todo el mundo creyera que naufragó en alta mar. pero querido colega desde ese fatídico día hasta el de hoy, cada noche observo desesperadamente el mar hasta dónde llega la luz del faro, con la esperanza de volver a ver al monstruo pues su imagen no me deja dormir desde entonces, a veces creo que estoy loco, que fue un sueño y cada nuevo amanecer descubro que no es así. Cargo en mi conciencia la terrible desaparición de las almas de ese buque, mi vida ha sido un infierno desde entonces. 

Ya estoy viejo y sigo oteando el mar con la desesperación y la angustia de ese secreto. No, no estaba borracho esa noche como no lo estoy ahora que te escribo. Solo te pido que, si muero antes de que se descubra a ese demonio marítimo, hagas pública esta carta, para que esos marinos descansen en paz y sus viudas sepan definitivamente qué sucedió. 

Perdón por esta carga que te dejo, pero mi alma está cansada ya... 

Hasta siempre amigo.                                                  

                                     Pablo Lezcano 

                                       (El viejo farero) 




   
                                                   Fotografía de mi autoría, faro de Isla Mocha, en Chile.

El colibrí y el plumerillo. (Por Patricia F.)

Este jueves el reto se encuentra a cargo de Nuria el tema: " La nostalgia y el tiempo", se trata de sumergirse en una atmósfera í...