miércoles, 3 de abril de 2024

Incomodidades dolorosas.(Por Patricia F.)

 


La propuesta para este jueves, viene del blog de Mónica, NEOGEMINIS, el tema son las INCOMODIDADES.  Son muchas las que pasamos en la vida y esta que les cuento es real, me ha pasado a mi un par de años antes de la pandemia, como nunca olvidé el enojo de ese día, el costo de esa caminata, aquí se las dejo. Obviamente no puedo transmitir el enojo que me generó esa situación.






Incomodidades dolorosas. (Por Patricia F.) 

Esa noche iba a ser otra maravillosa velada de ópera en el Teatro Colón, como cada vez que tenían concierto, ella se vistió para la ocasión, maquilló, perfumó, eligió la cartera a tono con sus zapatos y se predispuso a disfrutar de otra hermosa noche en su querido teatro. 

El plan era tomar café juntos antes del concierto, luego disfrutar del espectáculo y cerrar la noche con una buena cena en su restaurant preferido, comentando la ópera. 

Pero ese día los astros o mejor dicho los hombres se alinearon para no permitir el paso y el consabido piquete interrumpía el tránsito, por lo tanto, era imposible llegar con el auto a destino y hubo que dejarlo a más de veinte cuadras del lugar. Armarse de paciencia y caminar. 

Claro que caminar con zapatillas no sería un problema, el asunto es que estaba con zapatos de tacos y para terminar de rematarla, se largó la lluvia y su paraguas no lograba protegerla del todo. Pero lo peor fueron las dolorosas ampollas que le provocó su calzado y no una, sino, varias. 

Desde ese día y por las dudas siempre lleva en el auto un par de zapatillas, “por si las moscas” dirían por allí. Es preferible caminar con ropa elegante y en zapatillas a las dolorosas ampollas. En la vida se aprende dicen, por la buenas o las malas, así que: al mal tiempo buena cara y a los piquetes caminata y zapatillas; tal vez un día con suerte volvamos a vivir normalmente. 

 

domingo, 31 de marzo de 2024

Historias mojadas. (Por Rosana y Patricia )

 

Historias mojadas. ( Por Rosana y Patricia)





El agua, ¿alguna vez pensaron en la ambigüedad del agua?. Este elemento de la naturaleza, tan codiciado en los últimos tiempos, donde nuestra mano humana cada día amenaza más con su extinción, puede ser muchas veces un bálsamo,  y otras, la más atroz amenaza, desmedida y sin piedad. 

Cada vez que Buenos Aires llora de la manera en que lloró la semana pasada, no puedo dejar de pensar en Macondo, aquel lugar de García Márquez en que llovió por cien días y cien noches consecutivas, ahogando las esperanzas y las voluntades de todos sus pobladores. 

Pues por aquí, la torrencial tormenta que azotó nuestras calles llevándose hasta los techos, perdió su poesía y dio paso a muchas lágrimas, historias tremendas como la pérdida de dos chiquitos en un río que se llenó de golpe, así, creciendo a borbotones sin pedirle permiso a nadie, porque la naturaleza es reina, y los reyes no piden permiso. 

Es en estos momentos cuando surgen las anécdotas: las terribles y de las otras, así que hemos decidido abrir este espacio que comenzaremos a llamar: "Historias mojadas". Dejo hoy paso a Patricia, para que embellezca este texto con una de ellas.  






Imágenes extraídas de la web, de las inundaciones de la década del ´60, pero en muchos sitios siguen igual actualmente.


Las anguilas dijeron presente.

Me llamó la atención una noticia después del temporal que azotó Buenos Aires en las últimas horas una "súper-celda", este fenómeno meteorológico trajo consigo una tremenda cortina de agua, granizo, vientos huracanados y de repente gran parte de la ciudad y conurbano se inundaron. No siendo esto suficiente siguió la sudestada, que además de la baja de temperatura provocó la crecida y desborde del Río de la Plata y aquí comenzó la historia, pues vi que aparecieron en las calles inundadas algunas que otras serpientes y anguilas.  Sí, anguilas,  contorneando sus cuerpos en las aguas de la ciudad.

Y esa noticia desempolvó mis recuerdos...

Allá por la década del setenta, yo tendría unos once o doce años y mi hermano dos años menos que yo, aprovechando una sudestada de verano y crecida del río, cuando la quinta de mi nonna comenzó a inundarse y el camino cubierto de verde césped se cubrió de agua transparente, aprovechando el calor, salimos corriendo a chapotear.

Allí andábamos "chiveando" como decían los adultos, a pleno sol, disfrutando de un día diferente, pues generalmente las sudestadas se daban en invierno, con mucha lluvia, frío; pero ésta de verano era especial.

La cuestión es que cerca de mis pies había un pedazo de rama oscura y yo intenté agarrarla,  cuando la rama salió despavorida, mis gritos y saltos por el susto, creo que la espantaron aún más rápido a la pobre anguila que sin dudas perdida en la crecida del agua, abandonó la comodidad de la zanja para terminar en el medio del camino.  Mi hermano muerto de risa terminó contagiándome sus carcajadas y haciendo que el susto se me pasara. Porque en realidad, las anguilas eran cuestiones corrientes en la quinta, y dos por tres alguien pescaba alguna que terminaba frita o al escabeche. 

Un par de años después de este episodio, pasada otra inundación causada por el río, con una amiga intentamos pescar un par de ranas para la clase de zoología, pues la monja del colegio, nos pedía que lleváramos para estudiarlas, así que caña en mano con señuelo de carne atado, intentamos pescar las tan ansiadas ranas, grande fue nuestra sorpresa y el susto de mi amiga cuando en lugar de este anfibio venía colgada del señuelo una enorme y negra anguila, que volvió rápidamente al agua cuando Graciela tiró la caña y salió corriendo hacia mi casa. Evidentemente las ranas se habían mudado  de zanja en la última crecida y se instaló esta especie de pez con forma de víbora, que sin ser peligrosa asusta al más desprevenido desconocedor del género o pescador distraído.



Allá por los años ´60, mi casa que aún estaba en construcción, faltaba terminar la parte de abajo, arriba estaba terminada.

Un día de sudestada cuando el río crecía y rápidamente inundaba todo, el bote siempre cerca, por las dudas.

martes, 26 de marzo de 2024

La ciudad de las rusalkas (Por Patricia F.)

 Este jueves en una nueva convocatoria el blog de Mag, La trastienda del pecado, nos propone un nuevo desafío: "En el fondo del mar". Donde este microrrelato debe tener un giro final inesperado y la trama aparentemente predecible, no lo sea.

Espero haber logrado cumplir con esta propuesta, pues esta vez es complicado el tema.

En mi caso me inspiré en una ópera Rusalka,  de Antonin Dvorák. Según la mitología eslava la rusalka es una antiquísima figura de cuentos de hadas, donde fueron transformándose en el tiempo en sirenas, ondinas o melusinas.

El mar de Kara se encuentra en el Ártico.

Baba Yagá es una bruja del folclore eslavo que vive en una cabaña mágica en el bosque y ayuda, encarcela o se come a quienes encuentra.

El video que acompaña al final, pertenece a la ópera Rusalka y es el canto que ella interpreta a la luna.





La ciudad de las rusalkas (Por Patricia F.)

En las profundidades del mar de Kara existe una ciudad de hielo habitada por las rusalkas que desertaron de los lagos y ríos, luego de que se desatara una terrible guerra. 

En las noches de luna llena se escucha el canto triste de la reina de las rusalkas llamada Cristalline, a su amado muerto en la contienda. 

Mientras este lamento se hace extensivo a sus compañeras de morada entre las heladas aguas y las lágrimas se transforman en preciosas perlas y cristales de diamante, que las ondinas entrelazan y tejen con hilos de plata transformándolas en finas joyas. 

Navíos de guerra han desaparecido en las gélidas aguas, barcos mercantes, cientos de pesqueros, nadie encuentra la respuesta. Siempre han desaparecido en días de aguas calmas después del paso de la luna. 

La leyenda cuenta que las almas en pena danzan sobre los mares, se esconden entre las olas, juegan a ser peces, beben la sangre de los corales mientras siguen danzando; pero son solo leyendas... Sin embargo, en esa zona los navíos siguen desapareciendo. 

Hoy ha salido la luna y en la Isla de la Soledad una rusalka canta, observa, aguarda y vuelve a cantar, hoy es el día después de tantos siglos de espera, ya pagó su precio de amar y sufrir, sólo le falta la muerte. 

Del bosque helado por fin asoma la bruja Baba Yagá pidiendo su recompensa, Cristalline le entrega los cofres con las joyas hechas con sus preciadas lágrimas. Pero la malvada bruja no solo no resucita a su amante, sino que le quita la voz a la rusalka condenándola a la soledad en esa isla perdida del Ártico. 

Mientras Baba transmutada al cuerpo de la reina, llevándose los tesoros, se propone continuar con sus crímenes. 





De la ópera Rusalka, el canto a la luna.

miércoles, 20 de marzo de 2024

Vera y su magia.(Por Patricia F.)

 




Este jueves la propuesta viene de la mano del blog de Tracy correcaminos, "JUEVEANDO CON LA PRIMA-VERA", un homenaje a la primavera que comienza en el norte, yo me inspiré en un un micro donde participan ambos, la primavera y el otoño que comienza aquí en el sur.

Justo vi en el teatro el ballet Carmina Burana, donde una de las escenas es dedicada a Prime-Vere y quise compartir ese video con la música con ustedes. Carmina Burana es una colección de cánticos del monasterio de Beuern, poemas y textos de los siglos XII y XIII, reunidos en los manuscritos encontrados en la Abadía de Benediktbeuern en Baviera, Alemania. Los cuales terminaron formando parte de este ballet, con la particularidad que además intervienen cantantes (barítono, contratenor, soprano) y coros.














Vera y su magia. (Por Patricia F.) 


En aquellas tierras lejanas del hemisferio norte, Vera, lentamente abre sus ojos, se despereza, sonríe; acabó su sueño invernal. Sabe que llegó su momento de correr libre por los campos y montañas, bosques y jardines, desplegar su magia, sacar los pinceles que ya bailan en su estuche, su caja de acuarelas y comenzar a pintar... 

Verdes praderas y mil verdes más en las copas de los árboles, colores y más colores en flores y mariposas. Pinceladas van y pinceladas vienen, mientras sus aleteos felices la llevan a las alturas, observa su obra, su mágica pintura cargada de fragancias, de brillo y alegría. 

Vibra su pincel entre sus manos, sabe que es el mensaje de su amado Oto, pintando de ocres, naranjas-rojizos y marrones, por el hemisferio sur, allá comenzó la danza del otoño. En un eterno baile de amor, donde nunca se encuentran ni se abrazan, pero saben que ambos están, se presienten y se acarician con la tibieza del sol que renace y se apaga en ambos casos, pues ellos son los dueños de los colores intensos del renacer y el descanso que se aproxima. 

Mientras sigue danzando feliz, porque es ella es prima-verael primer verdor sobre la tierra. 




Collage de fotos de mi autoría, flores de mi jardín en primavera, y hojas de otoño


Violencia. (Por Patricia F.)

  Hola a todo el desafío de este jueves 10 de septiembre se encuentra a cargo de Ibso, el tema es: "EL OBJETO, LA IDEA O EL SENTIMIENT...