martes, 27 de febrero de 2024

Isla Mocha. (Por Patricia F.

 


"Un viaje, un descubrimiento" la nueva propuesta para este jueves 29 de febrero, el reto lo hace Marcos, en su blog Marcos Planet,  como él dice es un reto explorador, relacionado con la aventura de viajar y hacer algún tipo de descubrimiento.





Mi relato se basa en una aventura real que hemos vivido con mi esposo e hijos en el año 2008, las aventuras han formado parte de nuestra vida desde siempre, las fotografías son de mi autoría y pertenecen a ese viaje.



                                                           Sobrevuelo del Volcán Villarrica.


Isla Mocha. (Por Patricia F.)

El sol brillaba en un limpio azul-turquesa, entre las ondulaciones oscuras de las montañas y los restos de la nieve invernal.  

Verano, enero 2008, segundo cruce de la Cordillera al sur de Chile. 

Los amigos nos hablaron de la Isla Mocha, a unos 30 km de la costa chilena en el Océano Pacífico y allá fuimos en un avión monomotor cuatriplaza, un Cherokee 140, arriba el cielo abajo el mar, fundiéndose en el horizonte; en el medio, nosotros. 

La adrenalina del viaje, la expectativa del vuelo, aterrizar en una pista de tierra paralela al océano, ser el primer avión argentino que aterrizó en esa pista. 

Allí llegamos... 

Recorrer la isla, descubrir fósiles, pequeñas emanaciones de gas en las playas, las burbujas las delataban, tierras volcánicas con actividad subterránea. Saber que esa isla fue refugio de piratas como Francis Drake y Oliver Van Noort, algunos barcos naufragaron en sus costas cargados de tesoros, se puede bucear y ver restos de naufragios o se podía, pues seguramente el tsunami los movió.  




Fósiles de conchas marinas





Caminar por esas playas entre pelícanos y jotes, arenas claras y piedras, ver a los recolectores de algas en su tarea de recolección y secado al sol. 

Encontrar esos rastros de fósiles marinos me recordó al primer libro que tuve de animales prehistóricos, regalo de mi madrina, soñaba por entonces ser paleontóloga y arqueóloga, imaginaba descubrir fósiles únicos, ser exploradora en tierras lejanas, a veces los sueños de la infancia se presentan de adultos de otras maneras solo hay que saber identificarlos, volví a soñar como entonces, era fascinante ver esas huellas en las piedras de otros tiempos. 

Como la aventura misma de cruzar espacios, de pisar suelos que antaño otros pisaron sin imaginar que un par de años después (2010) y a consecuencia de un fuerte terremoto en el continente ese tsunami arrasaría las costas y ya nada sería igual. 








Regreso, Isla Mocha desde el aire.




martes, 20 de febrero de 2024

Ciao Leonardo. (Por Patricia F.)

 

Convocatoria de los jueves; para este jueves 22 de febrero Mag en su blog "La trastienda del pecado" nos propone escribir sobre el mundo onírico, donde el protagonista sueña y se encuentra con algún personaje histórico reconocido.




En mi caso elegí a mi admirado Leonardo Da Vinci un genio descubridor de muchos artefactos que usamos en la actualidad, además de artista, etc., etc.

Acompaño mi relato con fotografías sacadas del libro Notas de cocina del gran Leonardo.







Este es el libro que leí hace muchos años y me dio vuelta la cabeza en cuanto a la gastronomía y descubrimientos se refiere, pues siendo cocinera me parece fantástico los conocimientos y los aportes de este hombre.




Ambas fotografías son mías, sacadas en mi cocina.



Ciao Leonardo. (Por Patricia F.) 


  • - Ciao Leonardo, possiamo parlare? 

Sé que estás muy ocupado con tus investigaciones y tu arte, a un polímata como tú no le sobra el tiempo. (Me observa asombrado mientras me hace señas para que me siente con el lápiz que sostiene en su mano) 

Te costará creerme, aunque tal vez no tanto, porque los genios tienen una amplia visión del mundo y tú eres uno de ellos. Vengo de un futuro lejano donde se te considera un artista, científico, arquitecto genial, donde tus obras son idolatradas por muchos, odiadas por otros. 

  • - Raccontami del tuo mondo. (me dice) 

Tus maravillosas pinturas dejan boquiabiertos a quien se acerque a observarlas, La Gioconda no deja de ser objeto de estudio y discusiones, luego de tantos siglos, esa bella y enigmática Monna Lisa que no deja de observarte, sin importar donde estés parado. 

Pero no vine a hablarte de ella, sino de la cocina y tus inventos, cuando leí tu libro mi mente voló a imaginar tu mundo de entonces. 

¿En qué momento soñaste o imaginaste ese aparato extractor de malos olores que emanaban de las cocinas, tu mente paraba en las horas de sueño o acaso tus sueños eran sobre tus ideas y descubrimientos?... 

Creo que nunca imaginaste lo revolucionario de tus hallazgos, la genialidad que vive en ellos. 

Así continúo mi charla, mientras el genial Leonardo me observa con una mirada divertida y pensando quizá en que por fin la gente entendió para qué inventó la servilleta, claro que mucho tiempo después... 

Me desperté sobresaltada, cuando el libro “Notas de cocina” cayó de mis manos al suelo, me había dormido leyendo en el sillón y claro está el genio aprovechó a visitarme. 




Esta foto es del libro, un dibujo de Da Vinci, es el molinillo de pimienta que diseñó, inspirado en el faro de Spezia, para ser realizado en madera de parra para Ludovico Sforza.

Y como este, el libro está lleno de dibujos geniales.

miércoles, 14 de febrero de 2024

La máquina de coser. (Por Patricia F.)

 




Convocatoria de los jueves: Cada jueves un relato, jueves 15 de febrero, Nuria en su blog Bitácora literaria  nos convoca a elegir un objeto entre varias imágenes y escribir una historia sobre él, en mi caso elegí la máquina de coser.













La máquina de coser. (Por Patricia F.)

Clac- clac; clac -clac... sonaba la vieja máquina de coser de mi abuela, mientras ella remendaba sábanas o fabricaba una colcha con retazos, ahora le llamarían “patchwork”, mi abuela, “aprovechar hasta lo último los escasos recursos” ... 

Clac- clac, clac-clac... mi madre y mi tía cosiendo dos vestidos minifalda de moda en los años ´60, uno rosa brilloso y el otro con encaje negro (que luego intercambiarían para los casamientos de sus primas). 

¡Cuidado con los dedos, ponelos así para no clavarte la aguja!, me decían mientras me enseñaban a usarla. 

Yo tenía un tesoro guardado en una bolsa, muchos retacitos de colores, que me daban y quería hacer vestidos a mis muñecas. Sobre todo, a una que con su estilizada figura parecía una modelo, lamentablemente mi modelo estaba un poco destruida, pues tenía las cuencas de sus ojos vacía y poco pelo, pero para mí era hermosa, era un regalo de mi primo y tanto jugué con ella que los ojos móviles se salieron de sus órbitas y andaban dando vueltas por su delgado cuerpo. 

Clac-clac, clac-clac... de adolescente mis primeros vestidos que junto con mi prima cosíamos aprendiendo a hacernos ropa. En mi caso puras costuras rectas y sujetos con elásticos, soleros de verano, pero lindos y cómodos. 

Clac-clac, clac-clac... cantidad de almohadones siempre con retazos que luego bordaba y así adornaba mi cama y mi habitación. 

Vieja máquina de coser de mi abuela, que el tiempo se llevó, ¡tantos recuerdos guardo! 

 




                           ( Imagen tomada de Internet, así era la máquina de mi abuela)

miércoles, 7 de febrero de 2024

Viejas cartas. (Por Patricia F.)

 

Este jueves la propuesta viene de la mano de Cecy en su blog Deshojando relatos, convocatoria del jueves 8 de febrero, dónde el tema propuesto son las cartas de amor.

Aquí abajo dejo mi propuesta a la que sumé un poema corto que escribí a mis 17 años y que ya publique anteriormente en este blog, pero me pareció lindo sumarlo.









               Qué mejor que acompañar con este tema de Nino Bravo.



Viejas cartas. (Por Patricia F.) 

 

Desaté con cuidado el lazo que sujetaba la caja y al levantar la tapa, asomaron amarillas viejas cartas de amor. 

Recuerdo que no llevaban estampillas ni las traía el cartero, sino vos mismo las dejabas en mi puerta y yo esperaba con ansias escondida detrás de las cortinas verte por unos segundos dejarlas en el buzón. 

Tan jóvenes entonces, el “bichito del amor” nos había picado, leer esas cartas y tus palabras tan ardientes me hacían saltar el corazón. Yo te respondía con otras cartas apasionadas que dejaba también en tu buzón. 

Estábamos enamorados y era como un juego escribirnos, porque luego al vernos explotábamos de amor. 

Tantos años han pasado desde entonces, nuestros hijos ya son grandes, un día quizá seremos abuelos, pero al recordar esos tiempos nuevamente aflora la emoción. 

Nos amamos y acompañamos todos estos años, compañeros de ruta en las buenas y en las malas. Al releer esas cartas siento que nuevamente me vuelvo a enamorar. 

Y... 

Recuerdo aquel poema que escribí a mis 17 años en el año 1980 y todo cobra un nuevo sentido. (Lo comparto con ustedes) 

Revolviendo los cajones 

y papeles olvidados 

encontré muy bien guardadas 

todavía perfumadas 

viejas cartas de amor... 

Y mi mente se pobló 

de recuerdos del pasado 

de aquellos días tan lejanos 

donde habita la ilusión. 




Esta fotografía es un collage que armé con fotos de mi autoría con viejas cartas y libros.

El colibrí y el plumerillo. (Por Patricia F.)

Este jueves el reto se encuentra a cargo de Nuria el tema: " La nostalgia y el tiempo", se trata de sumergirse en una atmósfera í...