"Un viaje, un descubrimiento" la nueva propuesta para este jueves 29 de febrero, el reto lo hace Marcos, en su blog Marcos Planet, como él dice es un reto explorador, relacionado con la aventura de viajar y hacer algún tipo de descubrimiento.
Mi relato se basa en una aventura real que hemos vivido con mi esposo e hijos en el año 2008, las aventuras han formado parte de nuestra vida desde siempre, las fotografías son de mi autoría y pertenecen a ese viaje.
Sobrevuelo del Volcán Villarrica.
Isla Mocha. (Por Patricia F.)
El sol brillaba en un limpio azul-turquesa, entre las ondulaciones oscuras de las montañas y los restos de la nieve invernal.
Verano, enero 2008, segundo cruce de la Cordillera al sur de Chile.
Los amigos nos hablaron de la Isla Mocha, a unos 30 km de la costa chilena en el Océano Pacífico y allá fuimos en un avión monomotor cuatriplaza, un Cherokee 140, arriba el cielo abajo el mar, fundiéndose en el horizonte; en el medio, nosotros.
La adrenalina del viaje, la expectativa del vuelo, aterrizar en una pista de tierra paralela al océano, ser el primer avión argentino que aterrizó en esa pista.
Allí llegamos...
Recorrer la isla, descubrir fósiles, pequeñas emanaciones de gas en las playas, las burbujas las delataban, tierras volcánicas con actividad subterránea. Saber que esa isla fue refugio de piratas como Francis Drake y Oliver Van Noort, algunos barcos naufragaron en sus costas cargados de tesoros, se puede bucear y ver restos de naufragios o se podía, pues seguramente el tsunami los movió.
Fósiles de conchas marinas
Caminar por esas playas entre pelícanos y jotes, arenas claras y piedras, ver a los recolectores de algas en su tarea de recolección y secado al sol.
Encontrar esos rastros de fósiles marinos me recordó al primer libro que tuve de animales prehistóricos, regalo de mi madrina, soñaba por entonces ser paleontóloga y arqueóloga, imaginaba descubrir fósiles únicos, ser exploradora en tierras lejanas, a veces los sueños de la infancia se presentan de adultos de otras maneras solo hay que saber identificarlos, volví a soñar como entonces, era fascinante ver esas huellas en las piedras de otros tiempos.