martes, 2 de julio de 2024

El laberinto en la cueva. (Por Patricia F.)

 



 Este jueves un nuevo desafío de viene del blog de Neogéminis, Mónica nos propone escribir una historia, pero teniendo en cuenta las 4 indicaciones que dejo debajo:

espetando 4 INDICACIONES muy específicas que deberán obligatoriamente aparecer dentro del relato, destacando gráficamente su inclusión (negritas, mayúscula, color, etc)

1: UN LUGAR debe aludirse en algún momento de la narrativa a un rincón sin luz

2: TRES VERBOS durante el relato (con flexibilidad de tiempo y conjugación) deben aparecer

                              las siguientes acciones: Titilar, predicar, perseguir

3: UNA METÁFORA (de libre elección)

4: FRASE FINAL a modo de cierre de la historia, deberá incluirse “…y no supo qué contestar”







Mi relato se desarrolla en Irlanda, con personajes de la mitología celta, que paso a describir antes de la historia.

- Los acantilados de Moher se encuentran en el límite suroccidental de la región de El Burren, famosa zona también por sus castillos, cuevas y una rica historia celta.

- Cleissy: nombre femenino que significa "reina de los bosques"

- Epona:  significa "aquella que es libre como el viento"

- Aos Sí: en irlandés antiguo significa "la gente de los montículos" y se refiere a pequeñas hadas que viven en pequeños montículos en la tierra y son seres inmortales. Se utiliza para el grupo de hadas, yo lo use como nombre de una de ellas.


                                 Imagen sacada de internet de los acantilados de Moher.


Las palabras resaltadas en amarillo son las que se refieren a las 4 indicaciones pedidas para el texto.

Por último, sugiero leer mi historia escuchando la música.





El laberinto en la cueva. (Por Patricia F.)


En un rincón oculto en los acantilados de Moher, entre rocas y mar hay una cueva oculta, que encierra un laberinto. Según cuenta la leyenda, en el centro de ese laberinto, la bruja Epona escondió la piedra mágica que mantenía a salvo e iluminado, con la luz de la sabiduría al pueblo de Cleissy, la reina de los bosques. 

Sin ella, los bosques comenzaban lentamente un agónico final, por eso envió a una de sus más poderosas hadas, Aos Sí, a cumplir con la tarea de atravesar el laberinto y recuperar la piedra. 

Cleissy le dijo estas palabras a modo de despedida: 

_ “Solo ten en cuenta que necesitas encontrar el centro, un espacio de verdadera paz, pero para lograrlo, deberás pasar de las tinieblas de la ignorancia a lo que significa la luz del conocimiento, el titilar de la sabiduría y del amor a tu tierra, a nuestros verdes bosques”. 

La mayor parte del trayecto tiene puertas que solo podrás abrir usando tu conocimiento, resolviendo los acertijos, solo piensa que si te pierdes en esas tinieblas de ignorancia, será muy difícil salir airosa de tu misión, tú perderás la razón del conocimiento y nuestros amados árboles perecerán a la falta de luz. Debes perseguir siempre el conocimiento y predicarlo, recuérdalo.         

Así la pequeña hada partió y al llegar a la entrada oscura de la cueva, se sentó en la entrada con la mitad de su cuerpo a la luz del sol y la otra mitad a la sombra de la caverna, cerró sus ojos y respirando lenta y acompasadamente, logró la relajación perfecta para comenzar. Así empezó el recorrido de acertijos, la lucha mental era agotadora, los artificios creados por Epona podían ser mortales, pero a Aos Sí siendo una pequeña hada inmortal descendiente de los dioses, nada podía destruirla, aunque tampoco era fácil recuperar la piedra y sin ella su tierra quedaría yerma. 

Al final del día el cansancio la estaba alcanzando, pero su fuerza de voluntad era tan férrea que no dejo que la venciera. Hasta que su mente llegó a alcanzar la piedra mágica y logró sacarla de esas tinieblas, al instante la cueva se llenó de luz, formando una estela luminosa a lo largo del sendero del laberinto, como si fuese la luna llena dibujando en sendero luminoso sobre las aguas, indicando el camino de regreso. 

Así, el verde de los bosques volvió a renacer al igual que la paz en las almas y la sabiduría, cuando le preguntaron a Aos Sí si la maldad podía regresar y llevarse nuevamente la luz y ...”no supo que contestar” ... 

 


 


" La luz de la sabiduría ".

(Fotografía de mi autoría)

martes, 25 de junio de 2024

Espejo de dos caras, reflexiones para mí. (Por Patricia F.)

 


Para la convocatoria de este jueves, Mag nos propone el tema: "El espejo", un microrrelato de aproximadamente 350 palabras y qué nos inspira.

Acompaño mi texto con la imagen que nos propone Mag, la segunda es una imagen de mi autoría un juego de imágenes de espejos formando un collage y finalizo con un video: "la chica del espejo de La Oreja de Van Gogh.








                                        Collage fotográfico con espejos de mi autoría.


Espejo de dos caras, reflexiones para mí. (Por Patricia F)


Me asomo a ese abismo llamado espejo, me devuelve un reflejo que casi no reconozco, miro fijamente la imagen, entorno las hojas de los costados, como cuando era niña y reproducen miles de imágenes exactamente iguales en un sinfín de simetría perfecto. 

Me asomo a ese túnel de reflejos y me siento como en un juego, con esa imagen virtual que me multiplica; así la vida juega conmigo, transformándome en una muñequita de pantalla irreal. 

¿Quién soy? Me pregunto mirándome fijo, buscando respuestas en esos miles de rostros. El tiempo vivido fue pintando otra imagen mía, pero no pudo cambiar mi esencia; mi alma, ¿acaso está allí?... 

Soy la que fui, pero no sé si soy la que alguna vez soñé con ser. Me miro en el espejo y en la profundidad de mis ojos creo ver un atisbo de lo que he sido. 

Camino entre la bruma del tiempo transcurrido y me veo en un laberinto, buscando la salida. 

De repente recordé cuando siendo aún adolescente dibujé un autorretrato mío, mirándome a un espejo, me había quedado muy bien ese dibujo, que en alguna curva del camino se perdió. Hoy quisiera volver a ver ese rostro, pero ya no, el paso del tiempo fue dejando su huella y ahora veo esta imagen... Y sonrío. 

Si, soy una mujer madura, feliz de haber vivido y con sueños aún por cumplir, con ganas de vivir en estos años que me quedan de la mejor manera, disfrutarlos. Sin duda alguna no soy aquella que fui, ahora soy una mejor versión con el aplomo y experiencia que dan los años, disfrutando de cada día. 







martes, 18 de junio de 2024

Doña Fermina. (Por Patricia F.)

 


Este jueves la propuesta de relatos la trae MOLÍ DEL CANYER, el tema elegido es: MUJERES, rostros de mujeres, de todas las imágenes esta es la que me atrajo.

Espero les guste mi historia, inspirada en esas ancianas de los pueblos del interior de mi país, donde sobra la pobreza y la vida dura.






Doña Fermina. (Por Patricia F.)

Allá anda doña Fermina, con sus años a cuestas, lentamente por el sendero que va desde su rancho al cerro donde pastan sus ovejas. Los perros la acompañan, es la hora del regreso al corral donde pasarán la noche, al resguardo de algún puma hambriento. 

Mientras el sol se pone en el horizonte y en su fogón se calienta el agua para unos mates amargos, doña Fermina, con sus huesudas y arrugadas manos va hilando la lana que el fin de semana venderá a los turistas al costado de la ruta y quizá algún quesillo casero, que ella misma prepara con la leche que dan sus ovejas. 

La pava, renegrida de tizne apoyada en las brasas, comienza a chillar, señal de que el agua está lista, mientras llena su mate de calabaza con una mezcla de yerba y yuyitos serranos que ella misma prepara, canta una vieja copla, que su madre hace años le enseñara. Corta un trocito de queso que, junto a una tortilla al rescoldo, serán su cena. 

Doña Fermina lleva el tiempo cansado, de la vida, de los años, ya ni sabe cuántos... 

Si las arrugas se contaran, quizá lo dirían, ellas, fieles testigos de su larga vida entre las sierras. Hubo un tiempo que tuvo un compañero, hace tantos años, que ya casi no recuerda, pero un día la parca se lo llevó dejándola sola en su rancho con sus animales y sus penas. Hijos nunca tuvo, no fue bendecida con ellos, así que un día la llorarán las estrellas, sus ovejas y sus perros. 

Los cerros extrañaran sus pasos y quizá un cóndor deje caer una flor de espinillo en su tumba.

A pesar de todo sonríe, mostrando su boca desdentada, cargando en su espalda encorvada por el peso del tiempo, un fardo de leña y cantado otra vieja copla. 

martes, 11 de junio de 2024

La Pastelería. (Por Patricia F.)

 

Convocatoria juevera del 13 de junio, este jueves la propuesta viene del blog de Neogéminis, Mónica nos desafía a escribir una historia de hasta 350 palabras, donde de alguna u otra manera de relacione con los LIBROS.


                                           Imagen del blog de Neogeminis


                     Las fotografías que abajo acompañan mi historia son de mi autoría.







La pastelería. (Por Patricia F.) 

Parada en medio del salón, Julia, observaba con orgullo y emoción su sueño hecho realidad. 

Las mesas de diferentes formas y tamaños, los manteles estilo vintage, algunos a cuadros rojos y otros verdes, otros blancos con bordados, vajilla de diferentes formas y colores, heladeras exhibidoras con tentadoras masas, tortas y cuánta dulzura una mente pueda imaginar. Para la hora del brunch, pan de masa madre, que se transformaría en un tostado con huevos revueltos y palta, croissants rellenos de jamón y queso, volovanes rellenos de champiñones y otras exquisiteces. 

Cuadros con fotografías de ella siendo una niña con su abuela, luciendo ambas delantales en la cocina, adornaban las paredes. 

En una vitrina especial a la vista de todos, algunos de los elementos de cocina de su abuela, como ese palo de amasar de madera que tantas masas aplanó, prolijamente doblado el delantal de su abuela y sobre él el libro de pastelería, de hojas amarillentas, con notas que su nana de puño y letra le dejó. 

Suspirando, tomo el libro entre sus manos y lentamente comenzó a ojearlo, cada fotografía era un recuerdo de sus sueños infantiles, como la torta de cumpleaños con forma de calesita, no se cansaba de mirarla e imaginaba si algún día pudiera hacerla. Cada receta allí impresa le recordaba las enseñanzas de la abuela, cuánto le sirvió todo, especialmente ese libro en la escuela de cocina, lo usaba para inspirarse ante las exigencias de nuevas creaciones, pues era como si escuchara las mágicas palabras: “la cocina es un arte y tú eres la artista”. 

Lo cerró, dándole una caricia lo volvió a colocar sobre el delantal, cerró nuevamente la vitrina se dirigió a la puerta de entrada y puso el cartelito de “abierto”. 





El colibrí y el plumerillo. (Por Patricia F.)

Este jueves el reto se encuentra a cargo de Nuria el tema: " La nostalgia y el tiempo", se trata de sumergirse en una atmósfera í...